Dos ministros brasileños sufrieron este lunes en carne propia el drama que viven diariamente miles de habitantes de Río de Janeiro al ser sorprendidos por un intenso tiroteo cuando atravesaban una favela, informaron fuentes oficiales.
El ministro de las Ciudades, Marcio Fortes, y el secretario nacional de Puertos (con estatus de ministro), Pedro Brito, que viajaban en tren hacia el puerto de Río de Janeiro, tuvieron que arrojarse al piso por recomendación de los agentes que los acompañaban, según la policía.
Cuando atravesaba la favela Jacarezinho, en la zona norte de Río de Janeiro, el tren fue blanco de varios disparos, al parecer efectuados por los miembros de la organización criminal que controla el tráfico de drogas en esa barriada popular.
La policía enviada al lugar para reprimir a los agresores informó de que nadie sufrió heridas en el tiroteo y que al menos cuatro balazos impactaron en el primer vagón.
En el mismo tren también se encontraba el secretario regional de Transportes, Julio Lopes.
Los funcionarios habían abordado el tren para inspeccionar las obras de revitalización del sistema ferroviario que tiene como destino el puerto de Río de Janeiro.
"Ya pasé varias veces en el tren por este local y nunca ocurrió nada parecido. Hoy, tal vez por la presencia de tantos periodistas, hicieron eso (los disparos) para mostrar un poco de fuerza y llamar la atención", dijo Lopes a la prensa.
El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, también participó en la inspección a las obras ferroviarias pero no llegó a embarcar en el tren.
Lopes admitió que varias personas se arrojaron al piso en el vagón en que estaban las autoridades para evitar ser víctimas de balas perdidas.
Río de Janeiro registra con frecuencia casos de personas heridas o muertas por balas perdidas debido a los tiroteos entre bandas rivales de narcotraficantes o entre los grupos delictivos y la policía o las milicias (grupos para-policiales).
Fuente: EFE
El ministro de las Ciudades, Marcio Fortes, y el secretario nacional de Puertos (con estatus de ministro), Pedro Brito, que viajaban en tren hacia el puerto de Río de Janeiro, tuvieron que arrojarse al piso por recomendación de los agentes que los acompañaban, según la policía.
Cuando atravesaba la favela Jacarezinho, en la zona norte de Río de Janeiro, el tren fue blanco de varios disparos, al parecer efectuados por los miembros de la organización criminal que controla el tráfico de drogas en esa barriada popular.
La policía enviada al lugar para reprimir a los agresores informó de que nadie sufrió heridas en el tiroteo y que al menos cuatro balazos impactaron en el primer vagón.
En el mismo tren también se encontraba el secretario regional de Transportes, Julio Lopes.
Los funcionarios habían abordado el tren para inspeccionar las obras de revitalización del sistema ferroviario que tiene como destino el puerto de Río de Janeiro.
"Ya pasé varias veces en el tren por este local y nunca ocurrió nada parecido. Hoy, tal vez por la presencia de tantos periodistas, hicieron eso (los disparos) para mostrar un poco de fuerza y llamar la atención", dijo Lopes a la prensa.
El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, también participó en la inspección a las obras ferroviarias pero no llegó a embarcar en el tren.
Lopes admitió que varias personas se arrojaron al piso en el vagón en que estaban las autoridades para evitar ser víctimas de balas perdidas.
Río de Janeiro registra con frecuencia casos de personas heridas o muertas por balas perdidas debido a los tiroteos entre bandas rivales de narcotraficantes o entre los grupos delictivos y la policía o las milicias (grupos para-policiales).
Fuente: EFE


