La princesa de Pop debió abandonar por un tiempo su mansión, corrida por una denuncia de su ex marido, el cantante Kevin Federline con quien tuvo dos hijos.

Britney Spears tuvo que mudarse temporalmente al hotel Four Seasons, en Beverly Hills, mientras realiza obras en su nueva mansión ubicada en esa exclusiva zona de Los Angeles, California.

De acuerdo con informaciones de Entertainment Wise, el cantante Kevin Federline, ex esposo de Spears, denunció a la artista ante el Departamento de Protección a la Niñez, por no brindarles seguridad a sus hijos Sean Preston y Jayden James, dentro de la mansión.

Federline alegó que la mansión no contaba con una barrera de protección para impedir que los chicos pasaran a la pileta, y además apuntó contra la falta de puertas de protección en algunas escaleras.

Aconsejada por sus abogados, la rubia cantante se trasladó con algunas de sus cosas al hotel Pero no fue sola, según trascendió la acompañó en la mudanza su guardaespaldas, con quien estaría viviendo un romance.