Un bebé en gestación sobrevivió a la muerte de su madre que sufrió una descarga eléctrica el lunes pasado, en su casa de Florencio Varela, en Buenos Aires. La mujer murió luego quedar electrocutada pero su bebé, de 35 semanas de gestación, pudo ser salvado gracias a una cesárea de urgencia. El recién nacido, sin embargo, se encontraba anoche, al cierre de esta edición, "en gravísimo estado".

De acuerdo a lo publicado por el diario Clarín, el lunes por la mañana, Sabrina Graciela Vera, de 25 años, estaba lavando ropa, mojada y descalza, cerca del secarropa y del lavarropa que se encuentra en el patio de su casa, una humilde vivienda del Barrio Villa San Luis, en Florencio Varela. De acuerdo a los testimonios recogidos, el lavarropas le habría proporcionado una descarga de energía que le causó la muerte.

Una vez que advirtió lo sucedido, Sebastián, la pareja de Sabrina, la condujo al Hospital Mi Pueblo, de Florencio Varela, tras esperar en vano la llegada de una ambulancia o asistencia médica. La pareja tiene, además, otro hijo, Elías, de un año y siete meses.

Según la jefa de guardia del establecimiento, María Di Fino, "la paciente ingresó alrededor de las 11 con un paro cardiorrespiratorio. Allí mismo, tras realizarle un monitoreo fetal, se le practicó una cesárea para salvar al bebé". Al ocurrir el paro cardíaco en la madre, al bebé se le cortó en algún momento el suministro de oxígeno y eso le generó un edema cerebral que provoca que padezca convulsiones.

Di Fino agregó: "La mujer murió una hora después, pero su hijo nació con 2,200 kilos. Se encuentra en grave estado, asistido por respiración artificial y en incubadora. No tiene madurez pulmonar y, a causa de la descarga eléctrica, su desarrollo puede padecer consecuencias neurológicas severas".

En tanto, el pronóstico de los médicos del sector de Neonatología del Hospital Mi Pueblo es reservado, aunque esperan que el bebé pueda sobrevivir.