Un Fokker de la Fuerza Área arribó primero este jueves a la mañana a Ezeiza con 65 tripulantes del rompehielos Almirante Irízar, que se incendió en alta mar a 250 kilómetros de Puerto Madryn. Luego lo hizo un Hércules C-130 con 85 personas. y Por último, un tercer y último avión llegó a Buenos Aires, por lo que todos los náufragos del rompehielos ya se encuentran en tierra firme, donde tuvieron un conmovedor reencuentro con sus seres queridos.
La única salvedad sigue siendo el capitán del buque, Guillermo Tarapow, quien continúa a bordo acompañando la suerte de la nave, donde el fuego aún no se extinguió totalmente.
Los pasajeros, oriundos de Bahía Blanca y Punta Alta, eran recibidos por el comandante de la Base de Operaciones Navales General Belgrano, Luis Manino, junto a los familiares de los tripulantes de la nave incendiada.
Mujeres y niños esperaban ansiosos el arribo de los dos aviones que trasladan a los tripulantes y pasajeros del rompehielos.
Una de las mujeres, esposa de un teniente que iba a bordo del rompehielos, dijo, en declaraciones al canal TN, que al tomar conocimiento del incendio en la nave estuvo "muy angustiada" hasta que ayer a la madrugada pudo conversar telefónicamente con su marido.
"Me contó que estaba bien y que la evacuación se hizo en forma ordenada, pero fueron horas de desesperación sin saber nada de Emilio", relató la mujer, que permanecía en Ezeiza junto a uno de sus hijos.


