La Navidad, está claro, moviliza a todos, en todo el mundo. Y lleva a situaciones insólitas.
En Tokio, Japón, este lunes de Nochebuena se puso ver en un edificio de 31 metros al personal de una empresa que limpia vidrios en altura disfrazado de Papá Noel.
Todo un espectáculo para una ciudad que se preparaba con todo para recibir la Navidad y en la que nunca faltan cosas para ver.


