Fue realmente multitudinaria la marcha para repudiar el crimen del maestro neuquino Carlos Fuentealba en Rosario. Según el cálculo policial, cinco mil personas se sumaron a la manifestación.

La marcha fue de la plaza 25 de Mayo a la plaza San Martín. La columna tenía una extensión de cinco cuadras y podían cientos de banderas de distintas organizaciones sociales, políticas y gremiales.

Pero sobresalían, sobre todo, los docentes, conmovidos por el crimen de un colega que reclamaba, al fin de cuentas, lo mismo que ellos no hace tantos días en Santa Fe, donde la represión de las protestas no figura entre el menú de opciones de los gobernantes.