Fue a buscar su vehículo al depósito judicial. Primero no lo encontraba. Pero después, entre dos matorrales, le pareció ver algo familiar. Sí, era el auto. O lo que quedaba de él: el chasis y parte de la carrocería. Lo reconoció por una calcomanía que tenía pegada. 

Fernando Federico, abogado de la mujer dueña del vehículo, relató los pormenores del caso a Luis Novaresio (Radio 2). "En diciembre fue con un oficio judicial a retirar el vehículo, que llegó en perfecto estado al corralón, con el equipo de gas y accesorios. Primero tuvo problemas para encontrarlo pero entre los matorrales lo encontró gracias a una calcomanía", sostuvo.

El letrado aclaró que el vehículo "fue desguazado en forma íntegra". Y abundó: "Todo se llevaron. Quedó la chasis y parte de la carrocería".

Tras el episodio, la mujer realizó la denuncia y reclamo administrativo correspondiente. Pero no obtuvo respuesta, por lo que el caso se judicializó. Según el abogado, el proceso de cobro podría demorar entre cinco y seis años.

"El Estado, cuando sus dependientes cometen un ilícito o en el mejor de los casos son negligentes para permitir que una propiedad bajo su custodia termine en una situación deplorable, debería salir al cruce y reconocer su responsabilidad y solucionar problema", planteó Federico.

"Están todas las pruebas, caso claro", sostuvo. "Pero acá hay que seguir todavía la vía judicial que corresponda. Tenemos una denuncia penal, se tomó informativa a los policías en custodia del vehículo pero pasaron ocho meses y no hay procesamientos. Entonces hicimos un reclamo administrativo ante el gobernador. Pero dejaron pasar plazo legal sin expedirse. Planteamos pronto despacho y nada", se quejó, indignado.

"El Rstado no responde. Tenemos que iniciar un jucio de daños y perjuicios. Entonces son cinco o seis años por delante. Cuando termine esto La provincia debera pagar y será un globo. ¿Quién se beneficia con la demora?", sostuvo el letrado.