El presidente de Bolivia, Evo Morales, tomó este martes el control de las dos refinerías del país, en Santa Cruz y en Cochabamba, manejadas desde hace siete años por la brasileña Petrobras, y pidió que la Asamblea Constituyente prohíba para siempre la privatización de los hidrocarburos.

"Hoy es un día histórico, porque nuevamente Bolivia, a través de YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos), vuelve a recuperar las refinerías que antes (de su privatización en 1999) eran del pueblo", dijo Morales durante el acto realizado en la refinería Guillermo Elder, en Santa Cruz de la Sierra.

"Que nunca más vuelvan los vendepatrias, que no se entreguen nuestros recursos a las trasnacionales. Esperemos que la Asamblea Constituyente mediante una nueva Constitución, dé una especie de blindaje o candado para que nunca más nuestras empresas sean privatizadas", dijo Morales, según informó la agencia alemana DPA.

El presidente boliviano hizo también un llamamiento a inversores nacionales y extranjeros a participar en la exploración e industrialización de los hidrocarburos y a cumplir con sus compromisos.

El jefe de Estado advirtió, que si las trasnacionales que operan en el país no invierten "sus contratos serán revisados", según informó el diario cochambambino Los Tiempos.

El periódico relacionó esa advertencia con retrasos en las inversiones de las petroleras que ha puesto al gobierno en problemas para cubrir la demanda interna y las exportaciones a Brasil y Argentina.

"No porque Bolivia necesita inversión puede callar ciertos incumplimientos de las empresas extranjeras que deben respetar y cumplir con los contratos respectivos", agregó Morales.

Morales promulgó el 1 de mayo de 2006 un decreto supremo que inició una etapa de nacionalización de sus hidrocarburos, medida que obligó a las petroleras extranjeras a suscribir nuevos contratos.

Fuente: Télam