Tiene banca. La jueza federal Laura Inés Cosidoy no sólo salió a defender al jefe de Drogas Peligrosas de Rosario, el comisario Alejandro Franganillo, sino que además dijo que las acusaciones en su contra por supuestas irregularidades en un operativo del año 2005 son motorizadas por los sectores que, a partir de su llegada a la repartición, se quedaron sin “recaudación ilegal” proveniente del narcotráfico. La opinión de la magistrada parece ser compartida por el poder político: en Santa Fe el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, le pidió la renuncia al jefe de la Policía Santafesina, Gabriel Leegstra, que confirmó la investigación a Franganillo, y en su lugar asumirá el actual subjefe, Daniel Cáceres.

“Franganillo está trabajando muy bien y honestamente. Esto trae muchos problemas porque la recaudación de la droga ya no llega; en este momento no hay recaudación ilegal, no se puede pagar por protección”, afirmó Cosidoy en diálogo con el periodista Luis Novaresio, en Radio 2.

Este martes, el jefe de la Policía provincial, Gabriel Leegstra, confirmó que se había abierto un sumario a Franganillo, a partir de supuestas irregularidades informadas por el Tribunal Oral Federal Número 2. En concreto, se señalaba que pese a su presencia en un operativo en el que tres personas fueron detenidas con droga no había firmado las actas y que uno de los apresados lo acusó de pedirle diez mil pesos a cambio de no enviarlo a la cárcel de Ezeiza.

En su defensa del jefe policial, Cosidoy recordó que en el momento en que se produjo aquel procedimiento Franganillo estaba en Investigaciones, no en Drogas, y que en el operativo cuestionado simplemente se anotició del mismo, que era realizado por otra repartición –Unidades Especiales– con una orden de un juez provincial.

No sólo eso, dijo que después detuvo a un prófugo “con una orden del juez federal Germán Sutter Schneider”.

Cuando este año Franganillo fue designado por Obeid en Drogas, el gobernador ya había sido informado sobre los cuestionamientos a ese procedimiento.

Para Cosidoy, que se reflote hoy este tema tiene directa relación con los buenos resultados de la gestión del comisario en Drogas. Según la magistrada es mucha plata –“millones de pesos”– la que se deja de recaudar en forma ilegal del narcotráfico. “En este momento no hay recaudación ilegal, no se puede pagar por protección y los que ya habían pagado están molestos porque están en riesgo como cualquiera”, enfatizó.

Y fue más allá: insistió en que hay que investigar los patrimonios para ver dónde iba esa recaudación. Consultado sobre a quién hay que investigar, respondió: "Si el que está más arriba dice «yo no recibo y corto la mano del que lo haga» se termina esta corrupción".

Casi al mismo tiempo que Cosidoy pronunciaba estas palabras, se hacía pública la reacción del poder político: el ministro de Gobierno le pidió la renuncia a Leegstra.