La policía paquistaní desactivó un coche bomba estacionado frente a una librería en la ciudad portuaria de Karachi, horas antes de que saliera a la venta el último libro de Harry Potter.
Aunque no pudo confirmar la relación con la planeada ceremonia de lanzamiento de "Harry Potter and the Deathly Hallows" en el complejo Park Towers, que debió ser suspendida, la policía no descartó que detrás del atentado frustrado por el llamado de un denunciante anónimo estén islamistas que rechazan la influencia cultural de
Occidente.
La policía busca ahora al autor del llamado de advertencia. "Podría ser algún personaje del libro", bromeó el comisario Azad


