El diputado nacional del Frente Progresista Pablo Zancada, oriundo de Reconquista, cree saber por qué no hay, a su entender, una política seria para fortalecer el control sobre los vuelos clandestinos que llegan con droga a la Argentina y, fundamentalmente, a la provincia de Santa Fe: “Tiene que haber una relación amorosa entre la política y la droga”.

Zancada presentó hace seis meses un pedido de informes en el Congreso ante la existencia –según él documentada– de 14 pistas de aterrizaje clandestinas en el note de Santa Fe. Y no tuvo respuestas, como tampoco del gobierno provincial ni del de Santiago del Estero, adonde también fue para analizar el tema.

“Todos minimizan la cuestión, tiene que haber una relación amorosa entre la política y la droga”, afirmó en diálogo con el programa Diez puntos, de Radio 2, ya que asegura que las 14 pistas de las que habla –para él hay muchas más– “están fundamentadas y fotografiadas”.

En ese marco, reiteró que el gobierno no se preocupa por el control aéreo y que tampoco la provincia “toma el toro por las astas”. “No les debe convenir”, sospecha.

Zancada marcó diferencias con Brasil, que tiene una ley de derribe y en cuyo espacio aéreo, aseguró, no circulan aviones del narcotráfico.