Este lunes cuatro alumnos del Superior de Comercio fueron dejados libres pero no por ausencias o por no haber aprobado algunas materias de la currícula sino porque defecaron en la escuela una noche en la que decidieron quedarse a dormir. Días atrás, la policía tuvo que intervenir en el festejo de los chicos del Politécnico que a modo de celebración se arrojaron huevos y bombuchas, amén de la bomba de fabricación casera que hicieron explotar en la puerta de la institución. En tanto, las peleas entre niños y niñas a la salida de la escuela, grescas que son debidamente registradas por alguno de los compañeros a modo de un vivo delirante, se multiplican en Youtube y en los partes policiales.

Ante este panorama, ¿qué hacer? En el último de lo casos, la dirección decidió apartar a los chicos de 17 años de la institución, recurriendo a la figura de “alumnos libres”. Enseguida, los padres de los traviesos se hicieron oír y criticaron la actitud por “desproporcionada”. Consultado al respecto, el decano de la facultad de Psicología Ovide Menin fue categórico: “Hay que expulsarlos sin ningún tipo de miramientos”, marcó.

De acuerdo a la visión del psicólogo “hay que ponerse las botas de potro y a pesar de la posición de los padres avanzar porque si no, no hay convivencia ni relaciones dignas”, manifestó en contacto con el programa Tempranísimo de Radio 2. “Como dijo Lenin, hay que hacer dos pasos atrás para lograr avanzar con más fuerza sin volver a la arbitrariedad de la que fuimos objetos los de mi generación en la escuela”, agregó.

Para Menin es hora de terminar con “la permisividad excesiva”. “Se han maldecido ciertos procedimientos y medio mundo está paralizado. Los directores y docentes viven mareados con tanta teoría pero no saben qué hacer en la práctica. Lo que hicieron –defecar en un instituto– no necesita ninguna especialización, es de sentido común, hay que expulsarlos para hacerlos reflexionar, pero no sólo a ellos, a su entorno, a los padres”, apuntó.

Finalmente, el decano de la casa de estudios precisó: “La expulsión es una respuesta reflexiva a una conducta si razón. Debemos terminar con los excesos de permisividad que terminan en casos como este”, precisó.

Muy lejos en su postura está la médica pediatra Mirta Guelman quien, en diálogo con Rosario3.com, cuestionó la sanción a la que fueron sometidos los alumnos del Superior de Comercio. “Hay que cambiar el sistema de premio y castigo. Habría que haber aplicado la probation (mecanismo por el cual los chicos habrían devuelto alguna acción a la comunidad educativa en reparación a lo hecho) y sobretodo peguntarles por qué lo hicieron”, puso énfasis la especialista en adolescencia.

Para Guelman dejar a los chicos libres es inadecuado. "Cuando a un chico le va mal en Geografía, ¿le ponen la baja nota en Matemáticas? No se puede reflejar la conducta en lo académico. Estos chicos son buenos alumnos, no tienen por qué dejarlos libres”, insistió.

La violencia y el mal comportamiento en los ámbitos escolares son leídos por la profesional como una consecuencia de “un sistema educativo con elementos del siglo pasado. El secundario es perverso y lo padecen no sólo los alumnos, también los padres y directores”, reflexionó. “Hay que diferenciar domesticación con educación”, expuso y explicó: “Hay que terminar con la comparación porque esto ha destruido el compañerismo. Tampoco debería haber un sistema de notas, cada uno debería poder monitorearse. Todo ello promueve la agresión y la auto agresión. Hay muchos chicos que sufren en la escuela”, terminó.