Más de 20 empresas del transporte interurbano de pasajeros que aumentaron desde este jueves sus tarifas en un 20 por ciento, de manera unilateral e inconsulta, fueron intimadas por la Dirección de Transporte provincial y deberán retrotraer el costo del pasaje al valor anterior.
Así lo informaron desde la dependencia oficial, que había advertido sobre la posibilidad de sanciones a las empresas que aumentaran por cuenta propia, sin la autorización del gobierno.
A partir de la hora cero se comprobó que alrededor del 90 por ciento de las firmas del transporte interurbano de pasajeros con boleterías en la Terminal de Ómnibus incrementaron un 20 por ciento sus tarifas, tal como lo habían adelantado un día antes.
Las compañías decidieron subir ilegítimamente el boleto ante la falta de respuesta del gobierno provincial a su pedido de subsidio o incremento de entre 20 y 25 por ciento en la tarifa ya que, según el presidente de la Asociación del Transporte Automotor de Pasajeros, Marcelo Alliot, el precio de la tarifa vigente no les permitía "afrontar los costos operativos”
“Estamos de acuerdo con que hay que revisar los números y ajustar las tarifas –aclaró el director de Transporte provincial, Marcelo Sheil, a Rosario3.com– pero esta no es la forma de hacerlo”. Para el funcionario, en el accionar intempestivo de las empresas juega además del apremio económico que padecen, la intención de presionar a las nuevas autoridades de gobierno que asumirán el próximo 11 de diciembre, a sentarse a negociar con ellas.
“La situación financiera de las empresas tiende a complicarse, sobre todo después del 31 de diciembre, cuando finalice el subsidio al gasoil y deban soportar costos mayores a los que asumen hoy. Es probable que algunas firmas no logren sobrevivir a esa suba y desaparezcan”, reconoció Sheil.
A las empresas intimadas se les aplicarán las sanciones previstas en la ley provincial de transporte, consistentes en multas cuya suma es apenas superior a los 100 pesos por cada horario de salida de los coches, y no por empresa. A su vez, esos montos sufrirán recargos por reincidencia, a partir del segundo horario en que salga cada uno de los coches con la nueva tarifa.
La alternativa de los pasajeros, mientras tanto, es la de pagar lo que las empresas le exijan y dejar sentado su reclamo en la oficina que la Dirección de Transporte tiene en la Terminal de Ómnibus y también en el libro de quejas de cada una de las empresas de transporte.
Así lo informaron desde la dependencia oficial, que había advertido sobre la posibilidad de sanciones a las empresas que aumentaran por cuenta propia, sin la autorización del gobierno.
A partir de la hora cero se comprobó que alrededor del 90 por ciento de las firmas del transporte interurbano de pasajeros con boleterías en la Terminal de Ómnibus incrementaron un 20 por ciento sus tarifas, tal como lo habían adelantado un día antes.
Las compañías decidieron subir ilegítimamente el boleto ante la falta de respuesta del gobierno provincial a su pedido de subsidio o incremento de entre 20 y 25 por ciento en la tarifa ya que, según el presidente de la Asociación del Transporte Automotor de Pasajeros, Marcelo Alliot, el precio de la tarifa vigente no les permitía "afrontar los costos operativos”
“Estamos de acuerdo con que hay que revisar los números y ajustar las tarifas –aclaró el director de Transporte provincial, Marcelo Sheil, a Rosario3.com– pero esta no es la forma de hacerlo”. Para el funcionario, en el accionar intempestivo de las empresas juega además del apremio económico que padecen, la intención de presionar a las nuevas autoridades de gobierno que asumirán el próximo 11 de diciembre, a sentarse a negociar con ellas.
“La situación financiera de las empresas tiende a complicarse, sobre todo después del 31 de diciembre, cuando finalice el subsidio al gasoil y deban soportar costos mayores a los que asumen hoy. Es probable que algunas firmas no logren sobrevivir a esa suba y desaparezcan”, reconoció Sheil.
A las empresas intimadas se les aplicarán las sanciones previstas en la ley provincial de transporte, consistentes en multas cuya suma es apenas superior a los 100 pesos por cada horario de salida de los coches, y no por empresa. A su vez, esos montos sufrirán recargos por reincidencia, a partir del segundo horario en que salga cada uno de los coches con la nueva tarifa.
La alternativa de los pasajeros, mientras tanto, es la de pagar lo que las empresas le exijan y dejar sentado su reclamo en la oficina que la Dirección de Transporte tiene en la Terminal de Ómnibus y también en el libro de quejas de cada una de las empresas de transporte.


