"¿Qué pasa en la Cámara de Casación donde están parados años juicios que deberían estar en marcha?", se preguntó el presidente Néstor Kirchner en relación a las causas contra represores, cuando encabezó este sábado el acto central por el 31 aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 que se realizó en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba.

"No estamos invadiendo otro poder, estamos pidiendo que funcione. No estamos predicando venganza, estamos pidiendo Justicia", consideró el primer mandatario. Además, Kirchner volvió a "pedir perdón" en nombre del Estado por el accionar de la dictadura.

Pero el presidente aprovechó la oportunidad, también, para referirse a Jorge Julio López, testigo desaparecido el año pasado luego de declarar en la causa contra el represor Miguel Etchecolatz. “A López se lo llevaron los de siempre y lo tenemos que encontrar vivo", reclamó.

La Perla, un lugar de detención, torturas y exterminio

Durante el acto, el presidente anunció la creación en La Perla de un Espacio para la Memoria y firmó junto a representes de organismos de Derechos Humanos un acta por la que el Ejército cederá con ese fin el predio de unas 37 hectáreas.

Previamente, junto al vicegobernador de la provincia, Juan Schiaretti, interinamente a cargo del Poder Ejecutivo, el Jefe de Estado recorrió las dependencias del predio acompañado por representantes de organismos de derechos humanos.

La Perla fue el mayor de unos 60 centros clandestinos de detención, torturas y exterminio que funcionaron en el área del III Cuerpo de Ejército y uno de los más grandes del país durante la última dictadura. Por ese lugar, ubicado a unos 12 kilómetros al oeste de la ciudad de Córdoba y a la vera de la ruta que conduce a Villa Carlos Paz, pasaron más de 2.200 detenidos–desaparecidos, con muy pocos sobrevivientes.

En el esquema operativo del terrorismo de Estado, los represores identificaban a este centro clandestino como O.P.3, La Perla o también "la universidad", para disinguirla del Campo de la Ribera o "la escuelita", también en Córdoba.

El III Cuerpo de Ejército, conducido por el represor Luciano Benjamín Menéndez, controlaba en esa época Córdoba y otras nueve provincias del centro-noroeste del país y unos 60 centros clandestinos de detención.

La Perla también fue uno de los más grandes campos de concentración y exterminio de la Argentina, junto a la ESMA y Campo de Mayo. Según estimaciones, por sus instalaciones distribuidas en 37 hectáreas pasaron entre 1976 y 1979 (año en el que La Perla dejó de funcionar) entre 2.200 y 2.500 detenidos–desaparecidos, de los cuales muy pocos sobrevivieron al terrorismo de Estado.

De estos sobrevivientes surgió la iniciativa de convertir a La Perla en Espacio para la Memoria.