Daniel Erbetta y Agustín Bassó asumieron este miércoles como nuevo Ministro y Procurador General, respectivamente, del máximo tribunal de Justicia de la provincia.  

La ceremonia se realizó poco antes del mediodía en los Tribunales de la ciudad de Santa Fe, ante numerosas autoridades, invitados y público en general. Entre otras autoridades estuvieron presente el ministro de Gobierno Roberto Rosúa y los ministros de la Corte Rafael Gutiérrez, Eduardo Spuler, Mario Netri y María Angélica Gastaldi. 

Consultado por medios de la capital provincial sobre el nuevo período al que ingresará el Supremo Tribunal a partir del año próximo con la modernización de los Códigos Penal y Civil, Erbetta aseguró que “será un momento muy trascendente para la provincia porque no tiene antecedentes en los últimos años y significa mucha responsabilidad para el Poder Judicial con un cambio cultural muy fuerte y la apuesta a un nuevo sistema que dependerá de lo que hagamos nosotros”.

Otro tema sobre el que se le preguntó al flamante ministro fue sobre la impronta que intentará darle al cuerpo. En este sentido, Erbetta resaltó que “habrá que apuntar a fortalecer cuestiones con las que estamos en deuda, por ejemplo las demandas sociales” si bien reconoció que “el funcionamiento de la Corte está bastante ordenado y tiene una frecuencia de sentencias que hay que destacar”.

Las designaciones del gobernador Obeid levantaron polémica ya que se trata de puestos clave y fueron resueltas poco antes de que asuma el gobernador electo Hermes Binner, quien se resistió a los nombramientos.

De todos modos, los pliegos de Erbetta y Bassó fueron aprobados en la Legislatura. Después de tres horas de debate, donde se escucharon fuertes críticas, los diputados y senadores aprobaron con 49 votos afirmativos del Partido Justicialista y de la Unión Cívica Radical la designación del rosarino Erbetta, mientras que hubo 14 abstenciones del Socialismo y del ARI.

La votación en torno al caso de Bassó fue más peleada: el santafesino cosechó 37 apoyos mientras que 21 legisladores (socialistas, radicales, del PDP y del ARI) se opusieron. En ambos casos, el justicialista Kilibarda decidió abstenerse.