La fiscal Nº 10 de los Tribunales de Rosario, Rita María Schiappa Pietra, solicitó al juez correccional Juan José Alarcón que intervenga en la medida de fuerza que decenas de vecinos nucleados en la Corriente Clasista y Combativa (CCC) mantiene desde el martes pasado y por la cual impiden el paso en la calle Mendoza entre Maipú y Sarmiento.
“El pedido ya está cursado, referí a la denuncia de los vecinos porque consideré que allí había algunos delitos”, explicó Schiappa Pietra en diálogo con De tarde en tarde (Radio 2). ““Pedí que se identifiquen a las personas, para que luego vengan a declarar. Después pedí que intervenga y desaloje. El juez debe decidir si las medidas son viables o no”, agregó.
Consultada sobre qué delitos había identificado, detalló: “La gente no sólo obstaculiza el tránsito, al no dejar pasar autos ni colectivos, sino que quienes viven en la zona no pueden salir porque esta gente duerme, come y hace sus necesidades en la calle”. La fiscal habló, además, de “destrozos” ya que “las casas vecinas tienen arruinados sus frentes”. También puntualizó que “los comerciantes no saben que hacer porque (quienes protestan) cortan acceso de gente a los comercios”
Sobre la necesidad de identificar a quienes realizan la protesta, subrayó que “en Derecho Penal no se puede accionar contra un grupo no determinado de personas, tengo que ir contra alguien determinado”.
Y resaltó: “Hay cosas que no se pueden hacer. Una cosa es reclamar pero el modo es importante. Que reclamen como quieran pero no interfieran derechos de los demás”.
Hace siete días que decenas de vecinos provenientes de los barrios más desprotegidos de la ciudad y agrupados en la CCC y en Pueblos Originarios mantienen un campamento en Mendoza al 900, frente a la Gerencia de Empleo como forma de reclamo.
Según expuso el líder de la CCC, Eduardo Delmonte, la medida responde a un pedido a las autoridades nacionales de la conformación de una comisión de Trabajo y Viviendas Populares por el que se construyan 20 mil viviendas, una ayuda económica para pasar una Navidad y Año Nuevo y la reconversión de planes sociales en empleos sociales remunerados, teniendo en cuenta la canasta básica.
Durante el fin de semana pasado, los manifestantes acordaron con los comerciantes de la zona levantar el piquete y permitir el paso de autos, debido a que a lo largo de la primera semana de estadía, las ventas en los negocios se vieron disminuidas. Sin embargo, la “tregua” llegó a su fin este lunes y otra vez, los vecinos y propietarios de negocios reiteraron su oposición contra el acampe.


