El "no" de los venezolanos a la reforma constitucional del presidente Hugo Chávez abre desde ahora una nueva perspectiva en la vida política de Venezuela, donde la oposición que venció el domingo propone una "reconciliación" de la sociedad.
Así lo han destacado este lunes diversas personalidades opositoras, en tanto que las oficialistas advierten que sigue en pie su lucha hacia el "socialismo del siglo XXI", al que Chávez dijo que no renunciará.
La propuesta de "reconciliación" es enarbolada con mayor fuerza por grupos de estudiantes universitarios, que en los últimos meses irrumpieron con protagonismo en el escenario opositor.
"El llamado es a la reconciliación", señaló el presidente de la organización estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Stalin González, tras celebrar lo que tildó de "intento" de Chávez de encaminarse en esa ruta al haber admitido su derrota.
La "reconciliación" debe apuntar a encontrar "una alternativa distinta que nos saque de la polarización", indicó González, quien exhortó a la oposición a que "de verdad trabaje por una nueva mayoría, que responda a los intereses de todos los venezolanos".
Desde la cúpula de la iglesia Católica, otro de los sectores protagonistas en el rechazo a Chávez, el arzobispo Roberto Luckert, destacó de la jornada que "Venezuela demostró ser democrática" y que "los problemas se resuelven a través de los votos y no a través de la confrontación y la beligerancia".
La oposición debe trabajar "a partir de ahora" para reducir la "abstención electoral" y, adicionalmente, "tomar conciencia" de que "la única forma en la que podemos salir de los problemas es a través del voto y no de la violencia", aseveró.
El triunfo del "no" a la reforma constitucional impulsada por Chávez se selló con el voto a favor de esa opción de 4,5 de los 8,8 millones de personas que votaron en el referendo, que registró una abstención de 7,2 millones de electores.
Entre otras voces conciliatorias destacó la de Manuel Rosales, perdedor ante Chávez en las presidenciales que el año pasado definieron el período presidencial 2007-2013, quien declaró que el país "tiene que abrir los caminos del diálogo, del reencuentro".
"Ojalá este resultado sirva para que en Venezuela busquemos la paz y la armonía", comentó y, tras reconocer "el gesto" del presidente de reconocer los resultados, le propuso que antes de que termine el año apruebe leyes que creen un fondo social para la economía informal y reduzca la jornada laboral de ocho a seis horas.
Esas medidas estaban incluidas en la propuesta de reforma del gobernante, en la que, sin embargo, retumbó con mayor fuerza su deseo de acabar con las restricciones a la reelección presidencial, lo que le hubiese permitido presentarse nuevamente como candidato en los comicios de diciembre de 2012.
Fuente: EFE
Así lo han destacado este lunes diversas personalidades opositoras, en tanto que las oficialistas advierten que sigue en pie su lucha hacia el "socialismo del siglo XXI", al que Chávez dijo que no renunciará.
La propuesta de "reconciliación" es enarbolada con mayor fuerza por grupos de estudiantes universitarios, que en los últimos meses irrumpieron con protagonismo en el escenario opositor.
"El llamado es a la reconciliación", señaló el presidente de la organización estudiantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Stalin González, tras celebrar lo que tildó de "intento" de Chávez de encaminarse en esa ruta al haber admitido su derrota.
La "reconciliación" debe apuntar a encontrar "una alternativa distinta que nos saque de la polarización", indicó González, quien exhortó a la oposición a que "de verdad trabaje por una nueva mayoría, que responda a los intereses de todos los venezolanos".
Desde la cúpula de la iglesia Católica, otro de los sectores protagonistas en el rechazo a Chávez, el arzobispo Roberto Luckert, destacó de la jornada que "Venezuela demostró ser democrática" y que "los problemas se resuelven a través de los votos y no a través de la confrontación y la beligerancia".
La oposición debe trabajar "a partir de ahora" para reducir la "abstención electoral" y, adicionalmente, "tomar conciencia" de que "la única forma en la que podemos salir de los problemas es a través del voto y no de la violencia", aseveró.
El triunfo del "no" a la reforma constitucional impulsada por Chávez se selló con el voto a favor de esa opción de 4,5 de los 8,8 millones de personas que votaron en el referendo, que registró una abstención de 7,2 millones de electores.
Entre otras voces conciliatorias destacó la de Manuel Rosales, perdedor ante Chávez en las presidenciales que el año pasado definieron el período presidencial 2007-2013, quien declaró que el país "tiene que abrir los caminos del diálogo, del reencuentro".
"Ojalá este resultado sirva para que en Venezuela busquemos la paz y la armonía", comentó y, tras reconocer "el gesto" del presidente de reconocer los resultados, le propuso que antes de que termine el año apruebe leyes que creen un fondo social para la economía informal y reduzca la jornada laboral de ocho a seis horas.
Esas medidas estaban incluidas en la propuesta de reforma del gobernante, en la que, sin embargo, retumbó con mayor fuerza su deseo de acabar con las restricciones a la reelección presidencial, lo que le hubiese permitido presentarse nuevamente como candidato en los comicios de diciembre de 2012.
Fuente: EFE


