La operación de adquisición se concretaría mediante una de las compañías de energía que tiene el Grupo Petersen, que es manejado por la familia Eskenazi, y contará con la financiación de un grupo de cinco bancos internacionales de primera línea.
La compra ratifica la decisión de la petrolera española de ceder parte de su paquete accionario en capitales argentinos, que se combinaría con otra estrategia de ir a bolsa para abrir participación a inversores institucionales.
La adquisición por parte del grupo argentino que conduce Enrique Eskenazi deberá pasar por la revisión de la SEC, la máxima autoridad bursátil de los Estados Unidos, tras la concreción en España de un traspaso que involucraría cerca de 15 mil millones de dólares.
La negociación por el traspaso de acciones, que alcanzaría cerca del 15 por ciento del capital total de la compañía petrolera, había comenzado a principios de año y tuvo una activa actuación de los gobiernos de la Argentina y España, que monitorearon los pasos y el diálogo entre sus principales actores.


