La contradicción de las llamadas leyes de Murphy, también son aplicables a la tecnología, según publicó el diario español 20minutos. Acá, la lista de lo que sí o sí sucederá al manipular algún aparato electrónico.
“Todo aparato se romperá a los pocos días en que venció la garantía” es la primera máxima. Es muy frecuente que los aparatos funcionen a la perfección hasta que se expire la garantía. En segundo lugar, “Cuando quiera mostrar que algo no funciona, funcionará”. ¿A quién no le sucedió ante la mirada atónita del encargado de sistema de la compañía o la empresa para la cual se trabaja?
El tercero de los postulados es “El teléfono celular no estará cuando lo necesite”. En cambio, aparecerá y sonará cuando no se lo precise y es muy probable que ante una necesidad esté descargado o carezca de crédito. La cuarta de las leyes dice que “la tarjeta vencerá el día que no lleve efectivo” y sí, suele pasar que ante la tentación irresistible de adquirir tal o cual prenda, los billetes falten y el plástico –única salida para saciar el impulso – esté vaciado de fondos.
“El servicio de atención al cliente nunca soluciona nada” es la quinta y la sexta, no tan grave ni problemática es: “Los discos rígidos nunca son lo bastante grandes”. Una gran verdad. En séptimo lugar “nunca recordarás las contraseñas”. Y es “cantado” que al tratar de preservar la intimidad de los datos, se cambien los numeritos que luego, difícilmente sean recordados a la hora de pulsarlos.
“La velocidad de un sistema es inversamente proporcional a su apuro”. Y sí, a la urgencia se le contrapone la lentitud del sistema que parece empeñado en impedir lograr el cometido en un tiempo esperado. Suele ocurrir, claro, cuando se está con el tiempo al cuello. Al igual que las tarjetas de crédito, es una ley: “El cajero automático no funcionará cuando lo necesite”, y caminar en busca de otro será la alternativa, siempre que se lo encuentre.
Finalmente, el décimo puesto en el ránking de Murphy es: “La actualización de Windows llega siempre en el peor momento”. Si bien inicialmente basta con cerrar la ventanita, el sistema se pondrá cada vez más insistente para que reinicie la PC. Si lo que esté haciendo es de máxima urgencia, se reiniciará solo. Nunca falla.
“Todo aparato se romperá a los pocos días en que venció la garantía” es la primera máxima. Es muy frecuente que los aparatos funcionen a la perfección hasta que se expire la garantía. En segundo lugar, “Cuando quiera mostrar que algo no funciona, funcionará”. ¿A quién no le sucedió ante la mirada atónita del encargado de sistema de la compañía o la empresa para la cual se trabaja?
El tercero de los postulados es “El teléfono celular no estará cuando lo necesite”. En cambio, aparecerá y sonará cuando no se lo precise y es muy probable que ante una necesidad esté descargado o carezca de crédito. La cuarta de las leyes dice que “la tarjeta vencerá el día que no lleve efectivo” y sí, suele pasar que ante la tentación irresistible de adquirir tal o cual prenda, los billetes falten y el plástico –única salida para saciar el impulso – esté vaciado de fondos.
“El servicio de atención al cliente nunca soluciona nada” es la quinta y la sexta, no tan grave ni problemática es: “Los discos rígidos nunca son lo bastante grandes”. Una gran verdad. En séptimo lugar “nunca recordarás las contraseñas”. Y es “cantado” que al tratar de preservar la intimidad de los datos, se cambien los numeritos que luego, difícilmente sean recordados a la hora de pulsarlos.
“La velocidad de un sistema es inversamente proporcional a su apuro”. Y sí, a la urgencia se le contrapone la lentitud del sistema que parece empeñado en impedir lograr el cometido en un tiempo esperado. Suele ocurrir, claro, cuando se está con el tiempo al cuello. Al igual que las tarjetas de crédito, es una ley: “El cajero automático no funcionará cuando lo necesite”, y caminar en busca de otro será la alternativa, siempre que se lo encuentre.
Finalmente, el décimo puesto en el ránking de Murphy es: “La actualización de Windows llega siempre en el peor momento”. Si bien inicialmente basta con cerrar la ventanita, el sistema se pondrá cada vez más insistente para que reinicie la PC. Si lo que esté haciendo es de máxima urgencia, se reiniciará solo. Nunca falla.


