No podía ser de otra manera. La última noche de su vida el Negro Fontanarrosa la pasó con sus amigos de siempre. ¿Con quién si no?

Sí, los integrantes de la mesa de los galanes que, por su enfermerdad, cambió de sede. Es que cumpliendo aquello de que si Mahoma no va a la montaña la montaña va a Mahoma, la reunión que antes se hacía en el bar El Cairo pasó todos los miércoles a la casa del Negro. La de anoche fue la última que tuvo a la persona que convirtió a ese rito de amigos en un mito rosarino.

El periodista Jorge Brisaboa estuvo en la reunión de anoche, y contó al programa De tarde en tarde, de Radio 2, que lo habían visto mejor al Negro.

¿De qué hablaron? De fútbol, claro. “Del partido Brasil-Argentina en la Copa América”, contó Brisaboa.

Estaban los amigos de siempre: el Colorado Vázquez, el Pitufo Fernández, el Negro Centurión, entre otros.