Luego de una jornada de alerta, en la que se esperaba lo peor, afortunadamente las aguas del Ludueña comenzaron a bajar este sábado. Entre medianoche y madrugada, el cauce disminuyó treinta centímetros, luego bajó diez centímetros más a media mañana, lo que plantea un panorama alentador que se suma al hecho de que en el parte de las 6.30 el Servicio Meteorológico dejó a Rosario fuera del área de cobertura del alerta meteorológico que sí incluyó, sin embargo, el centro y norte de Santa Fe.
"Por fin el agua empezó a estabilizarse, bajó bastante en la noche", celebró el intendente Miguel Lifschitz. El director de Hidráulica de la Municipalidad Alberto Daniele explicó la situación. "Si bien pensamos que podíamos evitar el colapso, si hubiera habido una precipitacion de 150 mm teníamos serios problemas", evaluó. El panorama es mejor por estas horas. "Ahora estaría recompuesta la situación, (el Ludueña) aguantaría una lluvia importante". Por otra parte, el funcionario confirmó que "el Saladillo desde ayer tarde a esta mañana bajó 35 centímetros, está en un nivel muy bueno y aunque pueden venir aguas de la cuenca de la zona de Arequito, Sanford y Casilda, o ha llovido tanto como en la cuenca norte y estamos tranquilos".
El secretario de Promoción Social Pedro Pavicich confirmó, en diálogo con el móvil de Radio 2, que este sábado a la mañana ya había 3928 personas evacuadas en la ciudad. La gente está repartida en siete centros oficiales: al Batallón 121, el estadio cubierto de Newell´s, Náutico Avellaneda y el Liceo de Funes se sumaron, en las últimas horas el gimnasio de la UNR, el club Provincial y el camping de Luz y Fuerza. Pero también muchos centros de salud, iglesias y otras instituciones intermedias sirvieron de refugio a quienes debieron abandonar su hogar. En Santa Fe capital, según últimos reportes, los desplazados de sus hogares ya sumaban 20 mil.
Por otro lado, en el parte de las 6.30, el Servicio Meteorológico lanzó otro alerta meteorológico pero esta vez dejó a Rosario afuera: el mal tiempo se anuncia para centro y norte de la provincia, además de para Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa y Misiones.
Temor de viernes por la noche
Durante la jornada del viernes, se entregaron 10 mil bolsas de arena a los vecinos como prevención ante la posible crecida del Ludueña. Desde que arrancaron las lluvias este lunes, la cuenca del Ibarlucea fue el punto más crítico en la ciudad. De hecho, la mayoría de los entonces 3.500 evacuados rosarinos –de los cerca de 30 mil total que hay en toda la provincia– tenían sus hogares en esa zona, principalmente de Nuevo Alberdi. Sin embargo, desde este viernes hasta el sábado a la madrugada la tensión se vive en torno al Ludueña: el arroyo, que había estado bastante calmo en la semana, se vio afectado por las últimas e intensas lluvias que afectaron la región y está cerca del nivel de alerta.
Luego de la reunión con el gobernador Jorge Obeid, los ministros nacionales de Salud, Ginés González García, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el jefe del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y los funcionarios de las distintas áreas, el intendente Miguel Lifschitz volvió a advertir que los vecinos que viven en las cercanías del Ludueña (en especial los barrios Hostal Este, Empalme y Lisandro de la Torre) debían prepararse para una eventual evacuación ante el continuo crecimiento del nivel de agua de ese arroyo.
El funcionario lanzó un "alerta amarilla" para la ciudad y advirtió que faltaban unos 60 centímetros para que desbordara y que al bajar las aguas de manera más lenta el peligro máximo se desplazó de la noche del viernes a la madrugada del sábado.
De todos modos, se especulaba que el pico llegaría entre las 4 y las 5, aunque no se trataría de una gran crecida sino de un “pequeño nivel de agua excediendo la capacidad”. Por eso, confiaban en que no se produciría una evacuación de gran escala sino pequeños casos que quizás tendría que dejar sus hogares. Ante ese escenario, repartieron bolsas de arena entre los vecinos de esos barrios afectados
Por su parte, el gobernador Obeid aseguró que cayeron en cuatro días la cantidad de agua esperada en seis meses. La media anual para la región es de entre 900 y 1.000 milímetros anuales y desde el lunes al viernes al mediodía fueron 487 los milímetros que cayeron.
Por otra parte, el intendente pidió por la tarde paciencia a los vecinos que realizaban este viernes piquetes en reclamo de ayuda social (los principales estaban ubicados frente al Centro de Distrito Oeste y en el barrio Santa Lucía). "Quiero aprovechar para pedir a quienes hacen algunos cortes que por favor liberen el paso porque esto complica la tarea de las personas que trabajan en los operativos de emergencia y es imprescindible dejar libre las vías de acceso, calles y avenidas", dijo.
El CEC recibe ayuda las 24 horas
La Municipalidad habilitó al Centro de Expresiones Contemporáneas (Sargento Cabral y el río) para recibir las donaciones destinadas a las personas que debieron ser evacuadas de las zonas inundadas. Este espaciopermanecerá abierto las 24 horas, todos los días, mientras dure la emergencia.
Se solicita a las personas que respondan al llamado solidario de ayuda que, de ser posible, entreguen las mercaderías en bolsas rotuladas que den cuenta de su contenido para facilitar su rápida derivación a los centros de refugiados. Se necesita fundamentalmente ropa de niños, mujeres y hombres, toallas, calzado, ropa de cama, pañales y alimentos no perecederos.


