Este lunes, unos 120 trabajadores del lavadero Virasoro –acompañados por familiares de los titulares de la empresa –se dirigieron a la Jefatura de Policía para reclamar la intervención de la fuerza en el conflicto desatado en el Lavadero Virasoro. Los trabajadores desean retomar sus actividades en la fábrica pero ven impedido su ingreso ante la presencia de cincuenta empleados que hace más de un mes mantienen una medida de fuerza en la puerta del lavadero ubicado en Ovidio Lagos al 4600.
Unos de los trabajadores que reclamó frente a la Jefatura, manifestó en diálogo con el móvil de Radio 2: “Nosotros somos unos 280 empleados que queremos trabajar, tenemos que darle de comer a nuestra familia, tenemos derecho a trabajar”, sostuvo el hombre llamado Raúl.
“Hasta ahora la empresa sólo nos depositó parte del aguinaldo pero no puede funcionar por la huelga”, continuó. En cuanto a la presencia de familiares de los propietarios de la fábrica, el empleado explicó: “Si nos peleamos con ellos nos perjudicamos a nosotros mismos. Ellos tienen derecho a hacer huelga pero que despejen la entrada”.
El conflicto del lavadero Virasoro tuvo este fin de semana un nuevo capítulo que incrementa la tensión ya reinante. Es que se hizo pública una denuncia que el jefe de la Policía local, comisario mayor Ricardo Ruiz radicó contra los abogados de los trabajadores que buscan reinsertarse en la planta. Se trata de Martín y Diego Rosúa –sobrinos del ministro de Gobierno Roberto Rosúa – y de Alejandro Sinópoli. Según trascendió, Ruiz declaró que los letrados irrumpieron en su despacho, lo increparon por no desplazar a los trabajadores en huelga del ingreso a la planta y lo amenazaron con desplazarlo de su cargo.
El hecho tuvo lugar la semana pasada cuando un operativo policial se desplegó debido a que un grupo de trabajadores intentaban ingresar a la fábrica y los trabajadores apostados en la puerta buscaban impedirlo. Ese día, personal policial se marchó del lugar ya que no se registraron hechos de violencia. Sin embargo, los abogados Rosúa y Sinópoli se dirigieron al despacho de Ruiz para que interviniera inmediatamente.
Uno de los letrados, Martín Rosúa, dialogó con Pablo Procopio, periodista de Radio 2 y explicó su versión de los hechos: “Ese día los trabajadores quedaron librados a su suerte y por eso fuimos a hablar con el jefe de la policía. Nos recibió una secretaria y nos pidió que esperáramos, mientras tanto, los trabajadores nos llamaban y nos decían que los amenazaban, que les pegaba y que había corridas en el puerta del lavadero”.
“Entonces sí, entramos al despacho de Ruiz a los gritos, nunca le pedimos que repriman sino que intervengan. Él nos decía que hasta que no hubiera un hecho de violencia no lo harían y nos gritamos, es cierto pero nunca lo amenazamos ni nos presentamos como los sobrinos de Rosúa”.
Finalmente, los defensores de los empleados que pujan por ingresar a la planta, anunciaron que denunciarán penalmente al jefe de policía de Rosario por incumplir sus deberes de funcionario público al no ordenar el desalojo de los trabajadores despedidos del lavadero industrial Virasoro, que mantienen la huelga.
Unos de los trabajadores que reclamó frente a la Jefatura, manifestó en diálogo con el móvil de Radio 2: “Nosotros somos unos 280 empleados que queremos trabajar, tenemos que darle de comer a nuestra familia, tenemos derecho a trabajar”, sostuvo el hombre llamado Raúl.
“Hasta ahora la empresa sólo nos depositó parte del aguinaldo pero no puede funcionar por la huelga”, continuó. En cuanto a la presencia de familiares de los propietarios de la fábrica, el empleado explicó: “Si nos peleamos con ellos nos perjudicamos a nosotros mismos. Ellos tienen derecho a hacer huelga pero que despejen la entrada”.
El conflicto del lavadero Virasoro tuvo este fin de semana un nuevo capítulo que incrementa la tensión ya reinante. Es que se hizo pública una denuncia que el jefe de la Policía local, comisario mayor Ricardo Ruiz radicó contra los abogados de los trabajadores que buscan reinsertarse en la planta. Se trata de Martín y Diego Rosúa –sobrinos del ministro de Gobierno Roberto Rosúa – y de Alejandro Sinópoli. Según trascendió, Ruiz declaró que los letrados irrumpieron en su despacho, lo increparon por no desplazar a los trabajadores en huelga del ingreso a la planta y lo amenazaron con desplazarlo de su cargo.
El hecho tuvo lugar la semana pasada cuando un operativo policial se desplegó debido a que un grupo de trabajadores intentaban ingresar a la fábrica y los trabajadores apostados en la puerta buscaban impedirlo. Ese día, personal policial se marchó del lugar ya que no se registraron hechos de violencia. Sin embargo, los abogados Rosúa y Sinópoli se dirigieron al despacho de Ruiz para que interviniera inmediatamente.
Uno de los letrados, Martín Rosúa, dialogó con Pablo Procopio, periodista de Radio 2 y explicó su versión de los hechos: “Ese día los trabajadores quedaron librados a su suerte y por eso fuimos a hablar con el jefe de la policía. Nos recibió una secretaria y nos pidió que esperáramos, mientras tanto, los trabajadores nos llamaban y nos decían que los amenazaban, que les pegaba y que había corridas en el puerta del lavadero”.
“Entonces sí, entramos al despacho de Ruiz a los gritos, nunca le pedimos que repriman sino que intervengan. Él nos decía que hasta que no hubiera un hecho de violencia no lo harían y nos gritamos, es cierto pero nunca lo amenazamos ni nos presentamos como los sobrinos de Rosúa”.
Finalmente, los defensores de los empleados que pujan por ingresar a la planta, anunciaron que denunciarán penalmente al jefe de policía de Rosario por incumplir sus deberes de funcionario público al no ordenar el desalojo de los trabajadores despedidos del lavadero industrial Virasoro, que mantienen la huelga.


