Un joven se encuentra en grave estado de salud luego de recibir un disparo en el pecho en la madrugada de este domingo, en medio de un intento de asalto, cuando se encontraba en la gomería en que trabaja en la zona oeste de la ciudad.
El hecho se produjo cerca de las 6.30 de la mañana, momento en que Pablo Sarchione, de 23 años, fue atacado por al menos un delincuente en Brasil y Mendoza, y en medio de un forcejeo recibió varios golpes y un tiro que le ingresó cerca de la tetilla izquierda, le rozó el corazón y le perforó también un pulmón, según informaron familiares.
Tras este suceso, el joven logró comunicarse por teléfono con su primo, que es policía, quien acudió rápidamente en taxi hasta el lugar y pudo llevarlo al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde se encontraba internado bajo permanente observación.
“Me llamó cerca de las 6.40 y alcanzó a decirme: «Primo, me asaltaron, me pegaron un tiro». Por suerte llegué rápido, porque cinco minutos más así, y se moría. Ahora estamos rogando que no le agarre una infección”, contó a Rosario3.com César Canciani, familiar de la víctima.
Canciani relató además que, hacia el anochecer, Pablo lograba hablar, aunque con dificultad, pero no recordaba lo que le había pasado.
El hecho se produjo cerca de las 6.30 de la mañana, momento en que Pablo Sarchione, de 23 años, fue atacado por al menos un delincuente en Brasil y Mendoza, y en medio de un forcejeo recibió varios golpes y un tiro que le ingresó cerca de la tetilla izquierda, le rozó el corazón y le perforó también un pulmón, según informaron familiares.
Tras este suceso, el joven logró comunicarse por teléfono con su primo, que es policía, quien acudió rápidamente en taxi hasta el lugar y pudo llevarlo al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde se encontraba internado bajo permanente observación.
“Me llamó cerca de las 6.40 y alcanzó a decirme: «Primo, me asaltaron, me pegaron un tiro». Por suerte llegué rápido, porque cinco minutos más así, y se moría. Ahora estamos rogando que no le agarre una infección”, contó a Rosario3.com César Canciani, familiar de la víctima.
Canciani relató además que, hacia el anochecer, Pablo lograba hablar, aunque con dificultad, pero no recordaba lo que le había pasado.


