Los guardavidas de la Rambla Catalunya sólo prestarán guardias pasivas en protesta por lo que consideran la “falta de presencia policial en la costa rosarina”. Luego del confuso episodio de la tarde del 1º de enero, cuando uno de los guardavidas fue atacado por personas que lo acusaban de no haber salvado a un joven de las aguas del río, los bañeros decidieron realizar la medida de fuerza en demanda de mayor seguridad. En ese sentido, acudirán a los lugares de trabajo aunque sin silbatos y sin el uniforme de trabajo.
Javier Riat y Daniel Rinaldi, representantes de los guardavidas de la Rambla, explicaron a Rosario3.com que “la zona de la Playa Caracolas, Mordisco y Cartuja tiene los espacios delimitados con boyas donde está permitido bañarse y un área náutica con carteles que indican que no se puede ingresar a las aguas”. Los bañeros explican que ellos controlan las zonas aledañas porque “somos guardavidas, pero es un área que no nos corresponde”, aseguran.
Riat y Rinaldi sostienen además que en el lugar “hay un conflicto de jurisdicción” porque por un lado está la comisaría 10ª, actúa también Prefectura, la Guardia Urbana Municipal y sin embargo “el patrullaje de la zona es insuficiente”.
Los encargados de cuidar a los bañistas explicaron que durante los días de mayor concurrencia a la zona balnearia suele haber operativos especiales que deberían repetirse durante todo el verano. “Para el día de la primavera se montó un operativo policial con saturación de uniformados y el 1 de enero (cuando fueron agredidos los guardavidas) sólo había 6 efectivos patrullando”, denunciaron.
Por otra parte, los bañeros se defendieron de las acusaciones de los amigos y familiares del chico aparentemente desaparecido en las aguas de la zona. “En las zonas habilitadas, somos 13 los guardavidas que trabajamos con elementos de seguridad entre las 9 y las 20, custodiando que nadie se escape del área delimitada para el baño, pero en las zonas náuticas nosotros no tenemos ningún tipo de responsabilidad, aunque siempre estamos atentos por si alguien no respeta los carteles que indican que no hay que bañarse”.
Riat y Rinaldi dijeron que la medida de fuerza se decidió luego del ataque de un grupo de personas atacara a los guardavidas además de robarles todas la pertenencias. La medida de fuerza se mantendrá hasta que las autoridades provinciales no resuelvan una mayor presencia de policías en la costa rosarina.
Javier Riat y Daniel Rinaldi, representantes de los guardavidas de la Rambla, explicaron a Rosario3.com que “la zona de la Playa Caracolas, Mordisco y Cartuja tiene los espacios delimitados con boyas donde está permitido bañarse y un área náutica con carteles que indican que no se puede ingresar a las aguas”. Los bañeros explican que ellos controlan las zonas aledañas porque “somos guardavidas, pero es un área que no nos corresponde”, aseguran.
Riat y Rinaldi sostienen además que en el lugar “hay un conflicto de jurisdicción” porque por un lado está la comisaría 10ª, actúa también Prefectura, la Guardia Urbana Municipal y sin embargo “el patrullaje de la zona es insuficiente”.
Los encargados de cuidar a los bañistas explicaron que durante los días de mayor concurrencia a la zona balnearia suele haber operativos especiales que deberían repetirse durante todo el verano. “Para el día de la primavera se montó un operativo policial con saturación de uniformados y el 1 de enero (cuando fueron agredidos los guardavidas) sólo había 6 efectivos patrullando”, denunciaron.
Por otra parte, los bañeros se defendieron de las acusaciones de los amigos y familiares del chico aparentemente desaparecido en las aguas de la zona. “En las zonas habilitadas, somos 13 los guardavidas que trabajamos con elementos de seguridad entre las 9 y las 20, custodiando que nadie se escape del área delimitada para el baño, pero en las zonas náuticas nosotros no tenemos ningún tipo de responsabilidad, aunque siempre estamos atentos por si alguien no respeta los carteles que indican que no hay que bañarse”.
Riat y Rinaldi dijeron que la medida de fuerza se decidió luego del ataque de un grupo de personas atacara a los guardavidas además de robarles todas la pertenencias. La medida de fuerza se mantendrá hasta que las autoridades provinciales no resuelvan una mayor presencia de policías en la costa rosarina.


