Un año y la impunidad continúa. El 26 de diciembre de 2006, Adriana Drisun, la dueña del bar de Dorrego 1779, encontró las pintadas antisemitas en el frente del local. Hoy, con la indignación porque en la causa judicial no hubo avance sin avance alguno y porque según ellos los chicos del club Gimnasia y Esgrima siguen generando problemas en el barrio, vecunos de la cuadra se reunirán frente al bar, para repudiar la agresión y pedir justicia.

Claudio, uno de los vecinos que organizó la convocatoria, dijo al programa Diez puntos, de Radio 2, a realizar simplemente un aplauso. “No habrá discursos, ni nada”, dijo sobre el acto previsto para las 19.30.

Este vecino lamentó que la causa no haya avanzado y dijo que los chicos de Gimnasia y Esgrima –las sospechas por las amenazas a Drisun siempre recayeron sobre jugadores de las divisiones inferiores de rugby del club– siguen haciendo de las suyas en el barrio.

El 26 de diciembre del año pasado, Adriana Drisun encontró pintadas con aerosol dos estrellas de David en el frente de su local.

Unos días después, el 1º de enero a las 7 de la mañana, la vidriera estallaba en pedazos por una lluvia de cascotes y ramas.

A dos cuadras de allí, con el mismo aerosol de las pintadas del 26 de diciembre, habían escrito “Mafia Mens Sana”, como se reconocen entre sí los rugbiers del club Gimnasia y Esgrima de Rosario, y una esvástica.

Días después Adriana se descubrió amenazada en un fotolog de uno de los grupos de jugadores de Gimnasia. “Adriana judía de mierda. Ya te pintamos, te rompimos, que más querés que te hagamos para que entiendas que te vallas (sic) del Dorrego”. El Dorrego es como los rugbiers denominaron al bar del que prácticamente se habían apropiado hasta que lo compró Drisun.

Adriana Drisun fue propuesta como personalidad judía del año en una página de la colectividad –Itón Gadol– “por enfrentar una campaña filo nazi (recibió 5 ataques programados) y continúa absolutamente sola”.