La esposa del vicejefe de Gabinete, el socialista Jorge Rivas, se mostró esta mañana esperanzada en la evolución de su marido, al tiempo que afirmó que él gozaba de perfecta salud antes del accidente.
Sandra de Rivas fue consultada sobre la versión inicial que indicó que antes del ataque que sufrió de parte de delincuentes, el funcionario se había desmayado.
La mujer lo negó y señaló que no tenía ningún antecedente clínico preocupante.
Sandra Rivas comentó emocionada que cuando ayer lo vio a su esposo, aún en estado de coma, internado en terapia intensiva en el instituto Fleni, abrió los ojos y dio señales de comprender lo que decía. "Eso fue un muy buen indicio", señaló.
"Cuando le conté sobre la gente que estaba interesada en su salud y que le mandaba saludos se emocionó, y no llegué a contarle ni de la cuarta parte de la gente que está preocupada por él. Ahora, respira por sus medios aunque sigue conectado a un respirador mecánico", informó.
Ante una consulta afirmó que su estado de salud antes del asalto "era muy bueno" y que no tenía mayores problemas médicos.
"Tiene muchas cosas a favor clínicamente para su recuperación. Para mí lo de anoche [cuando abrió los ojos y mostró comprender lo que le decían], fue importantísimo, y lo viví con alegría plena", dijo esperanzada.
Rivas fue atacado en la madrugada del martes pasado, alrededor de las 2, cuando regresaba de una cena y se detuvo con su auto en Lomas de Zamora para comprar un medicamento en una farmacia.
Desconocidos le aplicaron un golpe en la cara, presuntamente con una manopla, y le robaron su auto Volkswagen Gol, que poco después fue encontrado abandonado a pocas cuadras, con su maletín intacto en el interior.
En principio fue asistido en el hospital zonal Gandulfo de Lomas de Zamora, luego fue derivado al instituto Itoiz de Avellaneda y finalmente trasladado al Fleni, donde hoy continuaba en terapia intensiva.
Sandra de Rivas fue consultada sobre la versión inicial que indicó que antes del ataque que sufrió de parte de delincuentes, el funcionario se había desmayado.
La mujer lo negó y señaló que no tenía ningún antecedente clínico preocupante.
Sandra Rivas comentó emocionada que cuando ayer lo vio a su esposo, aún en estado de coma, internado en terapia intensiva en el instituto Fleni, abrió los ojos y dio señales de comprender lo que decía. "Eso fue un muy buen indicio", señaló.
"Cuando le conté sobre la gente que estaba interesada en su salud y que le mandaba saludos se emocionó, y no llegué a contarle ni de la cuarta parte de la gente que está preocupada por él. Ahora, respira por sus medios aunque sigue conectado a un respirador mecánico", informó.
Ante una consulta afirmó que su estado de salud antes del asalto "era muy bueno" y que no tenía mayores problemas médicos.
"Tiene muchas cosas a favor clínicamente para su recuperación. Para mí lo de anoche [cuando abrió los ojos y mostró comprender lo que le decían], fue importantísimo, y lo viví con alegría plena", dijo esperanzada.
Rivas fue atacado en la madrugada del martes pasado, alrededor de las 2, cuando regresaba de una cena y se detuvo con su auto en Lomas de Zamora para comprar un medicamento en una farmacia.
Desconocidos le aplicaron un golpe en la cara, presuntamente con una manopla, y le robaron su auto Volkswagen Gol, que poco después fue encontrado abandonado a pocas cuadras, con su maletín intacto en el interior.
En principio fue asistido en el hospital zonal Gandulfo de Lomas de Zamora, luego fue derivado al instituto Itoiz de Avellaneda y finalmente trasladado al Fleni, donde hoy continuaba en terapia intensiva.


