Luego del acercamiento que tuvo el gobierno nacional encabezado por Cristina Fernández de Kirchner con la cúpula de la Iglesia Católica, el arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan, se mostró optimista en cuanto al sentido del encuentro. Aunque la actitud que tuvo la presidenta no la tuvo Néstor Kirchner en sus cuatro años de gestión el monseñor Mollaghan se ahorró las críticas y dijo que "en el fondo la actitud tanto de Kirchner como de la presidenta era muy esperable de cordialidad y de respeto".

"Es normal que cuando cambia un presidente haya una visita de saludo, deseo de compartir de estar acerca de la gestión y augurar un buen mandato", señaló el arzobispo local. "Es un momento importante en el cual la cúpula de la autoridad de la conferencia episcopal se acercaron a saludar en visita amable, cordial y profunda en la cual se expresó ese saludo", expresó.

Aunque pasaron cuatro años y medio sin contacto entre la Iglesia y el gobierno el encuentro se realizó en un marco de armonía de cara al comienzo de una nueva etapa del gobierno nacional. El propio vocero del episcopado dijo a los medios que la reunión fue amena y profunda.

En tanto, para Mollaghan esto es una muestra de "la relación del gobierno con la Iglesia". "Una es a nivel de la conferencia episcopal y la otra las distintas diósecis con sus respectivos gobiernos y funcionarios. Esto lo que refleja es que hay una cercania de la iglesia con la gente y el pueblo, por eso no hay que perder el diálogo con las provincias", contó.

Aunque la actitud de la presidenta marca una diferencia con la gestión de Kirchner el arzxobispo no entró en críticas hacia el ex presidente. "Creo que los dos tanto el ex presidente como la actual presidenta están como en una relación que tiene que ver con el acontecer, y en el fondo la actitud tanto de Kirchner como de la presidenta era muy esperable de cordialidad y de respeto. Por eso bueno que los católicos sientan que el gobierno recibe los saludos enviados por ellos", concluyó.