Llega a la casilla de correo en cadena, como tantas otras, pero es diferente. Se trata de un nuevo boicot –como el de la papa y del tomate– pero contra un elemento casi indispensable en la vida moderna: el teléfono celular. Así es, un grupo de usuarios, cansados de pagar elevadísimas sumas por hablar por teléfono decidieron darle forma a la bronca y a la impotencia, a través de una movida que, de lograr adeptos, se llevará a cabo el 1º y 2 de noviembre y consiste sencillamente en apagar el aparato.

“Queremos los mensajes de texto 90% más barato y más baratas las llamadas. Luchemos por que nos den diez mensajes a diez centavos no es imposible, sólo hay que apagar el celular”, arengan desde el correo electrónico.

De acuerdo a los boicoteros, en Estados Unidos “una compañía de celulares ofrece a sus clientes dos mil minutos libres por sólo 75 dólares, es decir, 232 pesos” y se preguntan: “¿Quién gasta dos mil minutos en un mes?”. Y se responden: “Usuarios comunes, seguro que no. Si alguien lo gasta en nuestro país seguro abonará una factura de alrededor de tres mil pesos lo cual es muy superior a los 75 dólares que se pagan en Estados Unidos”

La explicación para estos consumidores es sencilla: “la unión hace la fuerza”, escriben en el mail y cuentan que en ese país los consumidores no usaron sus teléfonos durante cinco días, obligando a las empresas a bajar las tarifas.

“Un paro de los usuarios no les hará quebrar, pero si las obligará a pensar en bajar de precio los servicios que prestan”, analizan y proponen que durante el 1º y 2 de noviembre “todos tengamos el celular apagado. Es la única forma en que podremos explicarles (a las empresas) que no somos ignorantes ni vamos a seguir permitiéndoles que nos metan la mano en el bolsillo”.

Una medida con antecedentes

Los impulsores del boicot contra el celular sostienen en su mensaje que en 1999, en la Argentina, “los ciudadanos obligaron a Telecom y Movistar a poner una tarifa reducida a Internet por medio de descolgar los teléfonos durante 15 minutos”. En tanto, señalan que en Estados Unidos, lograron que las compañías proveedoras de internet absorban el costo de la llamada, como comunicarse a un 0-800 en vez de a un 0-610.

“Les pedimos que apaguen sólo por esos días sus teléfonos celulares; esperemos que de esta forma las empresas entren en razón y bajen el costo del servicio e incluso lo mejoren”, manifiestan esperanzados.

Sin embargo, ¿se podrá sobrevivir dos días sin los teléfonos celulares bien pegados a la oreja?