Aunque todavía faltan algunos días para que arranquen formalmente los festejos de Navidad y Año Nuevo, ya se registró en la provincia el primer herido grave por la mala utilización de pirotecnia.
Un joven satafesino de 21 años, que manipulaba una bomba de estruendo, perdió una de sus manos cuando el artefacto explotó. Ahora se encuentra internado en grave estado en el área de terapia intensiva del hospital Cullen.
El episodio, difundido por la radio LT10, ocurrió este jueves por la noche, en una casa ubicada en calle Lehmann al 1900, del barrio Nueva Pompeya.
Una bomba de estruendo explotó en las manos de Marcos P., de 21 años, quien intentó encenderla para arrojarla pero no llegó a tiempo.
La explosión le causó al joven lesiones gravísimas en uno de sus miembros superiores.


