Un preso tragó este jueves una hoja de afeitar para reclamar la agilización de su causa judicial, en una de las celdas del Penal de Varones en el que el pasado fin de semana murieron 34 personas tras un motín e incendio en uno de los pabellones, informaron fuentes policiales y judiciales.
La protesta ocurrió en horas de la madrugada, cuando el interno Fernando Arzuaga tragó una hoja de afeitar y, ante el pedido de auxilio de sus compañeros de celda, fue trasladado al hospital regional Ramón Carrillo.
En el centro asistencial fue sometido a distintos estudios y se recomendó que ingiriera vaselina líquida para la evacuación del elemento.
En el hospital permanecen internados en grave estado los internos Diego Villarreal, Raúl Guzmán y Santiago Coronel, afectados de sus vías respiratorias por inhalar gases tóxicos durante el motín e incendio ocurrido el domingo último en el pabellón 2 de la unidad carcelaria ubicada en avenida Alsina 850.
Con idéntico pronóstico "reservado", también permanecía internado en terapia intensiva el recluso Juan Leguizamón, conocido como Chupadedos.
Por su parte, familiares, amigos y vecinos de los 32 presos fallecidos anunciaron este jueves que seguirán con las marchas de protestas iniciadas anoche frente a la Casa de Gobierno, oportunidad en que fueron recibidos por el jefe de Gabinete, Elías Suárez y el ministro de Justicia de Santiago del Estero, Ricardo Daives.
Asimismo, aguardaban el regreso del gobernador santiagueño Gerardo Zamora, que viajó a la Capital Federal para firmar un convenio que contempla mejoras y capacitación para los efectivos del Servicio Penitenciario Provincial.
Los familiares de las víctimas del motín volvieron a señalar que "no se trató de un intento de fuga" y que el fuego en el pabellón que provocó la muerte de 32 presos "fue provocada por los guardiacárceles en una requisa".
Durante la protesta en la que los manifestantes quemaron un cajón que había sido entregado por la Secretaría de Desarrollo Social, Gladys Sosa y Marta Herrera denunciaron que "cuatro presos fallecidos tenían destrozado el cráneo y heridas de balas de goma".
"De lo único que disponemos son fotografías en las que se pueden constatar las heridas, porque somos pobres y no podemos pagar a un perito", precisaron.
Fuente: Télam
La protesta ocurrió en horas de la madrugada, cuando el interno Fernando Arzuaga tragó una hoja de afeitar y, ante el pedido de auxilio de sus compañeros de celda, fue trasladado al hospital regional Ramón Carrillo.
En el centro asistencial fue sometido a distintos estudios y se recomendó que ingiriera vaselina líquida para la evacuación del elemento.
En el hospital permanecen internados en grave estado los internos Diego Villarreal, Raúl Guzmán y Santiago Coronel, afectados de sus vías respiratorias por inhalar gases tóxicos durante el motín e incendio ocurrido el domingo último en el pabellón 2 de la unidad carcelaria ubicada en avenida Alsina 850.
Con idéntico pronóstico "reservado", también permanecía internado en terapia intensiva el recluso Juan Leguizamón, conocido como Chupadedos.
Por su parte, familiares, amigos y vecinos de los 32 presos fallecidos anunciaron este jueves que seguirán con las marchas de protestas iniciadas anoche frente a la Casa de Gobierno, oportunidad en que fueron recibidos por el jefe de Gabinete, Elías Suárez y el ministro de Justicia de Santiago del Estero, Ricardo Daives.
Asimismo, aguardaban el regreso del gobernador santiagueño Gerardo Zamora, que viajó a la Capital Federal para firmar un convenio que contempla mejoras y capacitación para los efectivos del Servicio Penitenciario Provincial.
Los familiares de las víctimas del motín volvieron a señalar que "no se trató de un intento de fuga" y que el fuego en el pabellón que provocó la muerte de 32 presos "fue provocada por los guardiacárceles en una requisa".
Durante la protesta en la que los manifestantes quemaron un cajón que había sido entregado por la Secretaría de Desarrollo Social, Gladys Sosa y Marta Herrera denunciaron que "cuatro presos fallecidos tenían destrozado el cráneo y heridas de balas de goma".
"De lo único que disponemos son fotografías en las que se pueden constatar las heridas, porque somos pobres y no podemos pagar a un perito", precisaron.
Fuente: Télam


