Contraataque. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, evaluó este domingo que el dictamen del fiscal Carlos Stornelli que investiga presuntas irregularidades en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) es "jurídicamente un desastre".
"Es muy difícil pensar que uno puede manipular un número en una encuesta en la que intervienen no una persona, sino cientos de personas", argumentó el funcionario.
Aunque en seguida aclaró: "No tengo que opinar sobre las cosas de la Justicia, acabo de hacer esta expresión como un hombre que sabe un poco de derecho penal".
Fernández dijo también, en diálogo con Radio América, que la causa debe seguir "su trámite judicial, que la justicia investigue y resuelva".
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"El mayor problema que hemos tenido es que durante muchos años, y en gran medida todavía aún hoy, las encuestas se fundan en lo que tiene que ver con precios al consumidor, con hábitos de consumo registrados en Argentina del año ’96, que nada tienen que ver con el presente", detalló.
Al respecto, explicó que "en el año 96 los hábitos turísticos de los argentinos, con una moneda con la cual un peso valía un dólar, no tienen nada que ver con los hábitos turísticos del presente; ni los hábitos de consumo, donde usted iba a los supermercados y había góndolas íntegras de productos importados, tienen que nada que ver con el presente".
"Entonces, lo que se hizo, que fue algo que en su momento (el ex director del Indec, Lelio) Mármora explicó que había que hacer en el transcurso de este año, es adecuar esos hábitos de consumo a la nueva encuesta permanente de hogares que concluyó el año pasado dónde están registrados los nuevos hábitos de consumo", dijo Fernández para defender las modificaciones que generaron una catarata de renuncias de los directores de área dentro del instituto.
”Está claro que hemos aceptado intereses, y por eso todo esto que nos está pasando, donde se plantea una manipulación del índice que en verdad no es tal", subrayó.
Por último, recordó que los empleados del Indec que promueven las denuncias de irregularidades están nucleados en "ATE, que objetivamente es menos de 10 por ciento de los empleados”
Ese 10 por ciento "hace mucho ruido, la oposición se agarra de ese ruido y todos aprovechan; pero ATE representa exactamente eso en el Indec, uno de cada diez empleados”, concluyó.


