¿Otro paso más para que la ciudad sea la Barcelona rosarina? Un proyecto del concejal justicialista Arturo Gandolla plantea el uso de bicicletas como transporte público de pasajeros. El antecedente en el que el edil se basa es, como no podía ser de otra manera, Barcelona.

En contacto con Rosario3.com el concejal impulsor de la iniciativa que aún no fue tratada en comisión pero ya ingresó al Concejo Municipal señaló que se trata de una idea que apunta a descongestionar el tránsito, beneficiar los traslados y disminuir la contaminación ambiental.

"Se debe establecer un servicio público de bicicletas llamando a un concurso nacional e internacional de ideas que el municipio tendrá que seleccionar, sobre la base de que tiene que ser un servicio de bicicletas de especiales con diferentes dimensiones para que no sean substraídas en el uso ni tengan carácter de reventa luego de robadas", explicó Gandolla.

De acuerdo al proyecto del concejal la duración de los viajes se estima en 30 minutos teniendo en cuenta las distancias a recorrer en la ciudad. "El usuario toma la bicicleta, y la devuelve a los 30 minutos en cualquier estación cuando ya llega a destino", contó el edil.

El sistema requeriría de un pago mensual por parte de los usuarios que además tendrán que acreditar identidad. "El beneficio es que se tendrá derecho a usar la bicicleta las veces que sea necesario a lo largo de todo un día. Por ejemplo, un empleado que se viene al centro en bicicleta podrá volver del mismo modo a su casa para almorzar y así regresar al trabajo",  dijo el edil.

Si se llegara a aprobar la iniciativa el municipio debería modificar algunas cuestiones para la mejor implementación. "Hay que confeccionar carriles o bicisendas, y si se llegara a retirar el estacionamiento medido de la zona del centro con ese medio carril que queda libre se podría hacer una bicisenda", apuntó. Y añadió: "Esto ayudará a descomprimir el tránsito vehicular y la contaminación ambiental".

La experiencia no es nueva. En varios sitios de la costa mediterránea, en Francia y fundamentalmente en Barcelona las bicicletas se convirtieron en una alternativa de transporte público. Basado en el antecedente de Barcelona ya que en la década del 70 pasó siete años viviendo ahí, el concejal diseñó la propuesta para trasladarla a Rosario.

La puesta en marcha sería con estaciones que podrían estar ubicadas en los centros descentralizados de distritos y sobre todo en la Siberia. "Pero será la empresa que gane el concurso la que lo implemente y decida", dijo. Y abundó: "Aunque una empresa lo administre el municipio tendrá que subvencionar la publicidad gratuita en el mobiliario público".