Este miércoles un intenso chaparrón se hizo sentir en Santa Fe. La caída de alrededor de 20 milímetros de agua provocó grave preocupación y lo peor es que se esperan más lluvias, de acuerdo al último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). En tanto, para la ciudad de Rosario se avizoran lluvias y tormentas a partir del viernes.

Las perspectivas son más que grises para este fin de semana largo. Es que para este viernes santo, el SMN pronostica tormentas aisladas por la mañana y probables precipitaciones para la tarde y noche. Sin embargo, el resto del fin de semana largo se espera un mejoramiento del tiempo, con la sola presencia de nubosidad variable.

En cuanto a la ciudad de Santa Fe, donde todavía se registran unos veinte mil evacuados, este miércoles, una fuerte caída de lluvia –al tiempo que el gobernador Obeid daba una conferencia de prensa sobre el dinero destinado a las reparaciones post diluvio– renovaban el temor al vez que las calles se volvían a cargar de agua.

El Servicio Meteorológico reserva para el viernes santo tormentas aisladas durante todo el día, mejorando hacia el sábado, con nubosidad variable para el domingo.

Pero lo peor se hará sentir en la zona del noroeste del país. Un alerta meteorológico persiste para las provincias del Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional. En su informe, se anuncia que las condiciones de inestabilidad se mantendrán en esa zona hasta este viernes debido a la interacción de una masa de aire cálido y húmedo con un frente estacionado en esta región. Además, se prevé lluvias y tormentas de variada intensidad que podrían llegar a ser fuertes. Incluso, se pronostica caída de granizo.