El fiscal general de la Cámara Federal de Rosario, Claudio Palacín, consideró que el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) cometió en los 70 " delitos de lesa humanidad" y por lo tanto imprescriptibles, por lo cual promovió acción penal por el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, presuntamente ahorcado por ese grupo guerrillero.
La postura tiene un punto clave y conflictivo: que se haya considerado de crimen de lesa humanidad, a pesar de no haber sido perpetrado por organismos del Estado.
Tras "analizar lo que fue el ERP y los hechos criminales que sufrió el coronel Del Valle Larrabure, concluí que se trata de delitos de lesa humanidad", dijo el fiscal Palacín, y agregó que "el derecho internacional protege a todas las personas, sin distinción de la profesión que tenga, tanto en tiempo de conflicto armado como en tiempo de paz".
Al considerar imprescritible el delito, Palacín motorizó la investigación contra el ERP por entender que el paso del tiempo no obstruye la posibilidad de atribuir responsabilidades penales por hechos ocurridos hace más de tres décadas.
La medida de Palacín seguramente será motivo de polémica, ya que la Corte Suprema de Justicia declaró imprescriptibles los delitos de lesa humanidad, aunque restringió esa categoría a los secuestros, tormentos y asesinatos perpetrados por el propio aparato del Estado.
Por lo pronto, ya hubo reacción de abogados vinculados a organismos de derechos humanos. Por caso, Marcelo Parrilla dijo que "en primer lugar no es un crimen de lesa humanidad, porque se califican así a los cometidos por los aparatos del Estado o aparatos de poder que ocupan el Estado, por lo que es una vieja discusión ya saldada".
El letrado agregó que "desde el punto de vista ideológico refleja una ideología similar a la de los peores representantes de la dictadura, que sostuvieron siempre que estábamos en presencia de delitos de lesa humanidad (de las organizaciones guerrilleras), como cuando ya sabemos que no lo fueron".
La postura tiene un punto clave y conflictivo: que se haya considerado de crimen de lesa humanidad, a pesar de no haber sido perpetrado por organismos del Estado.
Tras "analizar lo que fue el ERP y los hechos criminales que sufrió el coronel Del Valle Larrabure, concluí que se trata de delitos de lesa humanidad", dijo el fiscal Palacín, y agregó que "el derecho internacional protege a todas las personas, sin distinción de la profesión que tenga, tanto en tiempo de conflicto armado como en tiempo de paz".
Al considerar imprescritible el delito, Palacín motorizó la investigación contra el ERP por entender que el paso del tiempo no obstruye la posibilidad de atribuir responsabilidades penales por hechos ocurridos hace más de tres décadas.
La medida de Palacín seguramente será motivo de polémica, ya que la Corte Suprema de Justicia declaró imprescriptibles los delitos de lesa humanidad, aunque restringió esa categoría a los secuestros, tormentos y asesinatos perpetrados por el propio aparato del Estado.
Por lo pronto, ya hubo reacción de abogados vinculados a organismos de derechos humanos. Por caso, Marcelo Parrilla dijo que "en primer lugar no es un crimen de lesa humanidad, porque se califican así a los cometidos por los aparatos del Estado o aparatos de poder que ocupan el Estado, por lo que es una vieja discusión ya saldada".
El letrado agregó que "desde el punto de vista ideológico refleja una ideología similar a la de los peores representantes de la dictadura, que sostuvieron siempre que estábamos en presencia de delitos de lesa humanidad (de las organizaciones guerrilleras), como cuando ya sabemos que no lo fueron".


