Uno, Rosario Central, está cola de perro. El otro, Newell´s, transita por la mitad del pelotón de la tabla y los dos pelean hoy la promoción. Un verdadero cóctel explosivo en este campeonato y para un clásico.

Pero bueno, después de mucho tiempo es lo que nos toca vivir. Antes –dirán los nostálgicos– se peleaban por ganar campeonatos, por luchar siempre arriba en la tabla de  posiciones y ahora por no irse a la B.

Lo que pasa –dirán otros más “fulboleros” que los mencionados arriba– es que el campeonato es mediocre y los equipos de Rosario más aún. Y este clásico va a ser un desastre. Todos atrás a cuidar el puntito.

Pero, ¿es todo tan mediocre? ¿Pelearán hasta el final por no irse a la B? ¿Será un clásico tan malo como los de la segunda categoría del fútbol de argentino? No lo creo así.

El certamen Apertura está movidito. Los grandes de siempre peleando palmo a palmo, algún que otro colado de los chicos que se entremezclan de caradura nomás y el resto acompaña como puede. Pasa en la liga de acá, de allá y también cruzando el océano.   

Y con respecto al choque del domingo, me parece que saldrá un partido emocionante, sencillamente porque se va a jugar por la camiseta. Por el honor. Y esta vez no para salvar el año como se estila decir.

Los dos juegan por los porotos y esta vez en serio. No sirve perder puntos, despilfarrar monedas al buscar no perder, simplemente, por el que dirán. Los dos tienen un compromiso que no pueden eludir. El de ser protagonistas. Hay materia prima. No pienso en la mediocridad del fútbol de nuestra ciudad. Los dos planteles tienen individualidades que pueden dar un espectáculo de nivel. Claro que no alcanza con decirlo, hay que demostrarlo. Y tendrán la oportunidad de hacerlo.

Seguramente el planteo táctico que instrumenten los técnicos será más que importante. Los dos, tanto Ischia como Marini, tendrán la responsabilidad de hacer un planteo más arriesgado pero no atolondrado. Ambos entrenadores saben con qué cuentan en sus equipos y con lo que tiene el de enfrente.

Ischia ha cometido errores tácticos que le costo unidades y partidos que hoy lo llevó a ser el único equipo que no pudo ganar en el certamen.

Marini también tiene lo suyo. Equivocó el camino en las formaciones de algunos encuentros. Armo una alineación, se arrepintió, volvió a modificar, cambió de nuevo y así desperdició más puntos  de los que cosechó.

Nunca  es tarde para aprender de los errores cometidos. El escritor inglés Aldous Huxley dijo “la experiencia no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos con las cosas que nos pasan”.  Tal vez esta frase les sirva a ambos responsables tácticos para cambiar la forma de jugar de sus muchachos el domingo  y demostrarle a la gente que ni este certamen, ni Newell´s, ni Central, son mediocres. Y que en Rosario se juegan y viven clásicos de “primera.”