"Aceptar no es amar. Tengo dos hijas que son el amor de mi vida y estoy pagando con dinero los errores del pasado", había expresado Diego Maradona hace un tiempo, cuando conducía su programa de televisión, en relación a su hijo italiano Diego junior, a quien la Justicia le obligó a reconocer. Pero ahora, en lo que parece ser un importante paso hacia la reconciliación, el ex futbolista se manifestó ante los tribunales de Nápoles para expresar sus disculpas y aclarar que todo fue “un mal entendido”.
"Cuando dije aquellas cosas por televisión, en la Argentina, no quise ofender a ninguno. Si mis palabras fueron tomadas como ofensa, ocurrió contra mi voluntad", escribió Maradona en el pedido de disculpas a su hijo nacido en Italia.
El diario napolitano Il Mattino señaló que Maradona, representado por dos abogados de Milán, Hugo Pruzzo y Giuseppe De Naro Papa, mandó una nota de disculpas que fue aceptada por su hijo italiano Diego Armando, que lo había querellado.
"Diego, hijo mío, perdoname", tituló este jueves el periódico para añadir que en los tribunales napolitanos se firmó un acta de reconciliación, tras el pedido de excusas del astro.
Maradona había formulado las declaraciones, consideradas ofensivas por su hijo napolitano, cuando conducía el programa televisivo La Noche del Diez, que se emitía por Canal 13.
“Ya no lo esperaba, estoy contento”
Por su parte, Diego Armando junior señaló que está contento por la iniciativa de su padre: "Ahora las cosas han cambiado. Desde luego estoy contento, es algo que ya no me esperaba. Aunque mi padre no obstante no tiene en mi vida el puesto que hace poco esperaba tuviese".
Al ser preguntado sobre si ha perdonado a su padre, Dieguito, de 20 años, dijo: "Hacia él he sentido más rabia que rencor. Lo realizado ayer es algo normal hecho por quien se ha dado cuenta que se ha equivocado".
"En estos años he sentido la rabia de un hijo que en determinados momentos de su vida no tiene un padre a su lado. Ahora que he crecido he entendido quién está en verdad a mi lado, día a día. No ha sido bello cuanto ha acontecido pero ahora es algo que ya casi no cuenta", ha declarado Diego junior a la Agencia italiana Ansa.
Ante la posibilidad de un posible encuentro con su padre, indicó: "Si desea encontrarme tiene que ser él quien venga. Yo no iré a ninguna parte".
"Cuando dije aquellas cosas por televisión, en la Argentina, no quise ofender a ninguno. Si mis palabras fueron tomadas como ofensa, ocurrió contra mi voluntad", escribió Maradona en el pedido de disculpas a su hijo nacido en Italia.
El diario napolitano Il Mattino señaló que Maradona, representado por dos abogados de Milán, Hugo Pruzzo y Giuseppe De Naro Papa, mandó una nota de disculpas que fue aceptada por su hijo italiano Diego Armando, que lo había querellado.
"Diego, hijo mío, perdoname", tituló este jueves el periódico para añadir que en los tribunales napolitanos se firmó un acta de reconciliación, tras el pedido de excusas del astro.
Maradona había formulado las declaraciones, consideradas ofensivas por su hijo napolitano, cuando conducía el programa televisivo La Noche del Diez, que se emitía por Canal 13.
“Ya no lo esperaba, estoy contento”
Por su parte, Diego Armando junior señaló que está contento por la iniciativa de su padre: "Ahora las cosas han cambiado. Desde luego estoy contento, es algo que ya no me esperaba. Aunque mi padre no obstante no tiene en mi vida el puesto que hace poco esperaba tuviese".
Al ser preguntado sobre si ha perdonado a su padre, Dieguito, de 20 años, dijo: "Hacia él he sentido más rabia que rencor. Lo realizado ayer es algo normal hecho por quien se ha dado cuenta que se ha equivocado".
"En estos años he sentido la rabia de un hijo que en determinados momentos de su vida no tiene un padre a su lado. Ahora que he crecido he entendido quién está en verdad a mi lado, día a día. No ha sido bello cuanto ha acontecido pero ahora es algo que ya casi no cuenta", ha declarado Diego junior a la Agencia italiana Ansa.
Ante la posibilidad de un posible encuentro con su padre, indicó: "Si desea encontrarme tiene que ser él quien venga. Yo no iré a ninguna parte".


