Un decreto firnado por el presidente Néstor Kirchner habilita a represores acusados de haber cometido delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar a cobrar una pensión honorífica todos los meses por haber participado de la guerra de las Malvinas, según publica este domingo el semanario Perfil.

De acuerdo a la investigación publicada en ese medio impreso Juan Carlos Rolón, Antonio Pernías, Mario Benjamín Menéndez, Juan José Lombardo, Ricardo Guillermo Corbetta y Julio César Binotti son algunos de los 18 mil beneficiarios de una pensión otorgada por el gobierno nacional.

En tanto, el informe señala que en mayo de este año, uno de los principales represores de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), Jorge “Tigre” Acosta, decidió comenzar a tramitar dicho beneficio.

El beneficio se originó en la lucha de los ex combatientes de Malvinas por lograr que se les otorgara una pensión vitalicia. En 1997, el beneficio se extendió a oficiales y suboficiales en situación de retiro o baja voluntaria.

El Decreto 1.357 firmado por el presidente en 2004 triplicó el monto de las pensiones y especificó que no podrían cobrar este beneficio quienes hubieran sido “condenados, o resultaren condenados, por violación de los derechos humanos”.

En 2005, el Decreto 886 ratificó que los únicos militares exceptuados de cobrar son aquellos que fueron condenados por haber cometido delitos de lesa humanidad y amplió el cobro del beneficio a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que se encuentren en situación de baja obligatoria.

Hasta la fecha ningún militar fue condenado debido a la existencia de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, anuladas en 2003 y los condenados fueron indultados en 1989, por lo que pueden acceder al beneficio. Así, el gobierno de Kirchner terminó igualando a represores con ex conscriptos.