Trece personas murieron en Rusia a causa de dos accidentes aéreos registrados este fin de semana. Un pequeño avión se precipitó esta madrugada en el aeropuerto Domodedovo de Moscú y en consecuencia, el aparato se incendió y murieron 8 de sus pasajeros, entre ellos los miembros de la tripulación. En tanto, otras cinco personas fallecieron al caer el helicóptero en el que viajaban, cerca de los Urales.

Según publican medios internacionales, un avión An-12 se precipitó este domingo a la madrugada en el aeropuerto moscovita Domodedovo y a causa del impacto murieron ocho personas.

Desde el Ministerio de Situaciones de Emergencia informaron que "cayó a unos cuatro kilómetros de la pista, entre un pueblo y un cementerio y se incendió. Ocho personas, entre ellas los miembros de la tripulación, murieron". El aparato transportaba una carga de nueve toneladas y se dirigía a las ciudades siberianas de Omsk y Bratsk.

En tanto, a última hora de este sábado, otras cinco personas, entre ellas dos niños, murieron al precipitarse un helicóptero privado en el que viajaban en la República de los Udmurti, cerca de los Urales.

"El helicóptero rozó una línea de electricidad antes de caer en un tanque de agua", confirmó un portavoz de la agencia rusa de aviación civil Rosaviation.