Mientras tanto, el intendente de Arroyo Seco, Pedro Spina, se mostró convencido, una vez más, de que fue la niebla y no el humo el factor ambiental que influyó en el accidente. “Tenemos un pozo en esa zona donde siempre se acumula más niebla, el triple que en el resto de Arroyo Seco; jamás pensé que el humo de los ladrillos podría haber influido porque en la fábrica hay chimenea y va a hacia arriba”, dijo en diálogo con el programa Diez puntos, de Radio 2.
Pero, igualmente, se atajó al afirmar que si el humo del horno de ladrillo podría perjudicar la visión de los conductores, la responsabilidad es de las empresas –Servicios Viales primero y Vial 3 después– que tomaron a su cargo la concesión de la autopista.
Spina admitió que luego del accidente la fábrica dejó de trabajar de noche, y entonces sí admitió que “puede haber un cambio de aire e ir el humo a la ruta”.
Pero aclaró que la medida no durará mucho. “Les dije que traten por ahora, hasta que se disipe esto, hasta que alguien diga que no pasó nada”, afirmó.
Pero, igualmente, se atajó al afirmar que si el humo del horno de ladrillo podría perjudicar la visión de los conductores, la responsabilidad es de las empresas –Servicios Viales primero y Vial 3 después– que tomaron a su cargo la concesión de la autopista.
Spina admitió que luego del accidente la fábrica dejó de trabajar de noche, y entonces sí admitió que “puede haber un cambio de aire e ir el humo a la ruta”.
Pero aclaró que la medida no durará mucho. “Les dije que traten por ahora, hasta que se disipe esto, hasta que alguien diga que no pasó nada”, afirmó.


