El presidente de Rosario Central, Pablo Scarabino, se presentó en la tarde de este jueves en la sede de los Tribunales provinciales ante la jueza Liliana Giorgetti, quien está a cargo de la convocatoria de acreedores del club y que pidió detalles de
los préstamos de dinero conseguidos en Buenos Aires y de l
a venta de Ángel Di María, ya que a la sindicatura le causó "sorpresa" el crecimiento del pasivo del club.
Aunque la cita estaba programada para la mañana, Scarabino apareció cerca de las 16 por el edificio de Pellegrini y Balcarce, para la audiencia a la que lo había citado Giorgetti y de la que se retiró unas dos horas más tarde sin hacer demasiadas declaraciones.
“No puedo explicar nada”, se excusó el dirigente ante la prensa, a la que sólo confirmó que presentó la documentación por “las transferencias de Di María y (Andrés) Díaz” ambos al fútbol portugués.
“Fueron transferencias totalmente limpias –aseguró–, y queremos que el dinero vaya a una cuenta judicial para que Central no lo utilice en forma personal sino que sea todo por autorización de la doctora Giorgetti”, señaló.
Y sobre los préstamos por una cifra cercana a ocho millones de dólares que Scarabino y otros dirigentes consiguieron durante una serie de viajes a Buenos Aires en los últimos días, el presidente canalla se negó a hablar.
Por su parte, su abogado presentó un escrito en el que explicó que el mandamás canalla no estaba en la ciudad sino en Buenos Aires, atendiendo entre otras cosas una intimación de pago por 500 mil dólares del club Oriente Petrolero por el pase de Ronald Raldes
Pero a la tarde, de vuelta en la ciudad, Scarabino se hizo presente para cumplir con el compromiso de la Justicia.
En tanto, se espera que el día lunes 13 sea definitorio, ya que es la fecha clave en que la Justicia deberá decidir si Scarabino sigue al frente de la entidad auriazul. "Hasta ese dia tiene autorización de la jueza para dirigir Central y ese día Giorgetti decidirá si sigue o si lo aparta de la institución", señaló el periodista.
Aunque la cita estaba programada para la mañana, Scarabino apareció cerca de las 16 por el edificio de Pellegrini y Balcarce, para la audiencia a la que lo había citado Giorgetti y de la que se retiró unas dos horas más tarde sin hacer demasiadas declaraciones.
“No puedo explicar nada”, se excusó el dirigente ante la prensa, a la que sólo confirmó que presentó la documentación por “las transferencias de Di María y (Andrés) Díaz” ambos al fútbol portugués.
“Fueron transferencias totalmente limpias –aseguró–, y queremos que el dinero vaya a una cuenta judicial para que Central no lo utilice en forma personal sino que sea todo por autorización de la doctora Giorgetti”, señaló.
Y sobre los préstamos por una cifra cercana a ocho millones de dólares que Scarabino y otros dirigentes consiguieron durante una serie de viajes a Buenos Aires en los últimos días, el presidente canalla se negó a hablar.
Por su parte, su abogado presentó un escrito en el que explicó que el mandamás canalla no estaba en la ciudad sino en Buenos Aires, atendiendo entre otras cosas una intimación de pago por 500 mil dólares del club Oriente Petrolero por el pase de Ronald Raldes
Pero a la tarde, de vuelta en la ciudad, Scarabino se hizo presente para cumplir con el compromiso de la Justicia.
En tanto, se espera que el día lunes 13 sea definitorio, ya que es la fecha clave en que la Justicia deberá decidir si Scarabino sigue al frente de la entidad auriazul. "Hasta ese dia tiene autorización de la jueza para dirigir Central y ese día Giorgetti decidirá si sigue o si lo aparta de la institución", señaló el periodista.
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Scarabino habló al salir de Tribunales


