Indiferencia y, por lógica consecuencia, gran desinformación. Ese es para el politicólogo Gustavo Martínez Pandiani, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y de la Comunicación Social de la Universidad del Salvador, el clima que reina a días de los comicios del próximo domingo en donde se elegirá, nada más y nada menos, que el presidente que gobierne el país los próximos cuatro años.  

“Hay una gran indiferencia, sobre todo entre los jóvenes de 18 y 25 años. Si el voto no fuese obligatorio más de la mitad de la población no iría a votar. Y si bien en países como Estado Unidos y en los lugares donde el voto no es obligatorio sufraga algo menos de la mitad de la población, acá era diferente. Existió siempre una cultura política que hizo del voto una gran participación ciudadana”, expresó en dialogo con Radio 2 Pandiani. 

Para el analista se “ha perdido la pasión por el voto. Desde la vuelta a la democracia esta es, por lejos, la elección menos apasionada. La gente ni siquiera sabe qué vota y cuándo es la elección”.  

Pandiani expresa que, en gran medida, el motivo es que todavía la crisis política de 2001 no se ha terminado. “Para mí esta situación es como una segunda parte del «que se vayan todos» de principios de siglo. Esto es algo que todavía esta presente, no se ha superado, la gente es indiferente a los políticos, mas allá de que los mismo sigan estando”, dijo.   

“Es como que está todo puesto en una gran congeladora gigante. Y esto, por supuesto, le conviene al oficialismo, porque si bien esta falta de pasión se da con todo el arco electoral, la oposición, que es la que debería canalizar esta situación, hoy genera menos expectativas que el gobierno”, expresó finalmente el politicólogo.