Luego de que se acumulara un kilómetro de cola en cada uno de los accesos y que se vivieran momentos de tensión porque se le permitió el paso a algunos camiones, el grupo de pescadores que este lunes al mediodía cortó el puente a Victoria decidió por la tarde reabrirlo al tránsito vehicular.

Los trabajadores, que reclaman una suba en el subsidio y también una mejor distribución de esos fondos por la veda para la pesca de sábalo –regirá entre noviembre y enero–, acordaron una reunión con el defensor del pueblo para la tarde y otra, para más adelante, con la Secretaría de Pesca de la Nación para plantear la demanda.

“Estamos de acuerdo con la veda, pero también queremos discutir cuánto se le va a pagar a cada trabajador de río”, afirmó temprano el titular del Sindicato de Pescadores, Juan Carlos Billarreal.

Para el dirigente, si el gobierno y la CGT de Moyano acordaron un mínimo de 960 pesos ese debe ser el monto que debe recibir mensualmente cada pescador durante los 90 días de veda. Pero además, el sindicato quiere que se contemple a centenas de pescadores que hasta ahora no fueron incluidos en los subsidios.

Por su parte, el subsecretario de Recursos Naturales y Pesca, Alejandro Larriera, descartó que se incluya a un número mayor de pescadores, ya que el subsidio sólo contempla a quienes se dedican a la pesca como única actividad. “Los que tienen un comercio o un taller o tienen otro empleo, además de la pesca, no serán acreedores del subsidio”, remarcó Larriera y causó la inmediata respuesta del sindicato.

“Larriera es un soberbio –enfatizó Billarreal a Radio 2–, y lo único que atinó a decir es que le vayamos a reclamar al próximo gobernador, porque él está a punto de irse”.

Tensión en el acceso rosarino

La situación en el lugar del corte se tensó por momentos, cuando los manifestantes dejaron pasar a tres camiones que venían con animales desde Entre Ríos y el resto de los conductores reclamó el mismo derecho.

Luego de ese incidente, la concesión Puentes del Litoral anunció que el corte empezaría a flexibilizarse, ya que los manifestantes aceptaron permitir en forma paulatina el paso de los vehículos para descomprimir la situación.