Un equipo de científicos del Reino Unido está desarrollando una técnica que podría permitirles a los cirujanos realizar operaciones complejas sin tener que cortar la piel del paciente.

El robot, denominado "i-Snake", tendrá forma de tubo y utilizará sensores, motores y un sistema de imágenes tridimensionales para hacer cirugías del corazón y diagnósticos de patologías intestinales.

"El robot i-Snake no requiere de las incisiones: podremos llegar al área en cuestión a través de la boca o de cualquier otro orificio natural", explicó el Doctor Ara Darzi, vice-ministro de Salud Pública del Reino Unido e integrante del grupo de investigadores.

Se estima que las primeras pruebas se podrán llevar a cabo dentro de tres años.