Tiene que ser amargo, puro y de alta concentración de cacao. Estas características son indispensables para que un trozo de chocolate sirva al organismo humano para recargar energías. Así lo explicaron los investigadores de la Escuela de Medicina Hull York, quienes creen que su descubrimiento puede deberse a los efectos del chocolate oscuro en la serotonina del cerebro.

Es que los pacientes que tomaron parte en un estudio piloto experimentaron menos fatiga al ingerir chocolate negro con una alta concentración de cacao en comparación con aquellos que consumieron chocolate blanco teñido de marrón, de acuerdo a un informe publicado por la cadena BBC.

El consejo de los investigadores, entonces, es que los pacientes consuman chocolate en dosis moderadas.

El síndrome de fatiga crónica (SFC), también conocido como EM (encefalomielitis miálgica) es un mal con una variedad de síntomas, pero caracterizado fundamentalmente por una fatiga muscular profunda luego del esfuerzo físico extremo.

El profesor Steve Atkin, a cargo del equipo y experto en endocrinología, dijo que la idea del estudio surgió luego de que un paciente experimentara una gran mejoría al cambiar el chocolate con leche que solía consumir por un chocolate negro con un elevado contenido de cacao.