En un inusual procedimiento judicial, una mujer que vive en España declaró en una causa enmarcada en el terrorismo de Estado. Los abogados de los represores pudieron ejercer la defensa, haciéndole preguntas a la víctima quien aseguró: "Nunca tuve un juicio como el que están teniendo ellos"
Según publicó el diario Clarín, el particular método fue llevado a cabo hace un par de semanas por el juez federal Ariel Lijo. El magistrado viajó a España junto con dos secretarios de su tribunal para escuchar a Silvia Tolchinsky, sobreviviente de la denominada contraofensiva montonera de 1980.
Así, los secretario enviaron a Buenos Aires las preguntas vía Messenger a Tolchinsky y las respuestas al juez eran recibidas a través de los mensajes instantáneos.
La audiencia fue encabezada en Madrid por el embajador argentino en España, Carlos Bettini, y se llevó a cabo en la sede de la delegación diplomática argentina en ese país. En Buenos Aires estaban otros funcionarios judiciales, una abogada querellante y tres abogados defensores que así pudieron "escuchar" a la testigo y hacer sus propias preguntas.
La inusual audiencia se dio en el marco del juicio que Lijo lleva adelante contra diez represores del ex Batallón 601 de Inteligencia del Ejército por la desaparición de cinco integrantes de la organización guerrillera Montoneros y el secuestro de la propia Tolchinsky.
Según publicó el diario Clarín, el particular método fue llevado a cabo hace un par de semanas por el juez federal Ariel Lijo. El magistrado viajó a España junto con dos secretarios de su tribunal para escuchar a Silvia Tolchinsky, sobreviviente de la denominada contraofensiva montonera de 1980.
Así, los secretario enviaron a Buenos Aires las preguntas vía Messenger a Tolchinsky y las respuestas al juez eran recibidas a través de los mensajes instantáneos.
La audiencia fue encabezada en Madrid por el embajador argentino en España, Carlos Bettini, y se llevó a cabo en la sede de la delegación diplomática argentina en ese país. En Buenos Aires estaban otros funcionarios judiciales, una abogada querellante y tres abogados defensores que así pudieron "escuchar" a la testigo y hacer sus propias preguntas.
La inusual audiencia se dio en el marco del juicio que Lijo lleva adelante contra diez represores del ex Batallón 601 de Inteligencia del Ejército por la desaparición de cinco integrantes de la organización guerrillera Montoneros y el secuestro de la propia Tolchinsky.


