Ya está: ahora, manos a la obra. El electo presidente de Rosario Central, Horacio Usandizaga, recibió simbólicamente el poder de manos de los interventores que había designado la justicia para capear el temporal desatado tras el paso de Scarabino, y quedó oficialmente habilitado para poner en marcha el operativo salvataje de la institución de Arroyito.
En un acto celebrado esta tarde en los Tribunales de la ciudad, quien ganó las elecciones el pasado domingo, encabezando la lista de Mística Canalla, fue ungido presidente de la entidad auriazul ante la presencia de la jueza Liliana Giorgetti, a cargo del concurso preventivo, de los interventores Arturo Araujo, Ricardo Schneir y Sonia Clark, y de algunos integrantes de la nueva Comisión Directiva.
Y fiel a su discurso sanguíneo, un sello distintivo desde sus épocas de intendente de Rosario, Usandizaga entregó tras el acto varios conceptos destacables: sin dudas, el más trascendente es el que tiene que ver con un pedido muy especial que le hará a los asociados: "Les pediré en asamblea que me permitan sustituir el embargo a los fondos por el estadio".
A continuación, explicó por qué tomará esta medida: "Mañana pediré una asamblea, y les pediré a los socios la sustitución del embargo: tenemos 12 o 13 millones embargados, y lo único que puedo poner para que no se opongan los acreedores es el estadio. Nos han embargado fondos en la AFA , en el juzgado, la plata de las últimas ventas de jugadores. Y lo hacen a propósito para apretarnos y obligarnos a arreglar. Nos quieren generar problemas como no poder pagar los sueldos, no poder reforzar el plantel, ni contratar un técnico. ¿Cómo yo de alguna manera puedo contrarrestar esa medida?: sustituyendo el embargo. No nos van a rematar el estadio. La gente tiene que creerme. No es cuestión de votar: después hay que acompañar. Tengo 46 años de carrera de abogado; ¿saben cuántos embargos he hecho en mi vida?", declaró.
Sin apartarse de esa cuestión, Usandizaga agregó: "Mi primera decisión será la de sustituir el embargo. Les pediré a los socios que me habiliten a poner el estadio. Antes de que rematen el estadio me pego un tiro. Eso lo voy a impedir. Lo que yo necesito ahora es movilizar esos recursos embargados. Yo creo que soy buen administrador. Pero no soy un loquito. Voy a defender a la plata de Central".
Dándole un cierre al tema, les metió presión a los acreedores: "Si los socios me habilitan, espero que no se me opongan los acreedores. Uno lo hace pensando en que va a salir adelante: Central va a encontrar la solución, porque en ultimo caso vendemos jugadores. Ahora, hay que respetar los plazos, pero antes de fin de año se tiene que dar. Está en mi ánimo arreglar el tema. A los acreedores les digo: no se metan con Central, porque Usandizaga es uno solo, y débil quizás, pero Central es muy poderoso"
El presidente electo dijo que preferiría suicidarse antes de tener que rematar el estadio


