La estancia de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en su casa de veraneo del lago Caburgua, en el sur de Chile, se ha transformado en un negocio para los dueños de lanchas del lugar, que cobran hasta 80.000 pesos chilenos (unos 130 dólares) por pasar frente a la casa de la mandataria.
En promedio, el paseo por el lago, situado a unos 800 kilómetros de Santiago, en la región de La Araucanía, dura media hora y los afortunados, señala en su edición electrónica el diario El Mercurio, podrán ver ocasionalmente a la presidenta.
Bachelet viajó el pasado viernes a la casa que posee en el lago desde mucho antes de ser presidenta y, según admiten los lugareños, hasta el momento no se le ha visto "ni la nariz".
Una lancha patrullera de la Marina resguarda que ningún curioso desembarque o se aproxime a la orilla del lago cerca de la casa de la mandataria, que está acompañada de su madre, Ángela Jeria, sus hijos y otros familiares.
En un pequeño muelle junto a la casa podía verse este fin de semana una pequeña embarcación perteneciente a Bachelet, "La Mica", cubierta por una lona y sin señales de haber sido utilizada.
La presidenta de Chile permanecerá en el lugar hasta antes de viajar a Honduras y Cuba, países que visitará oficialmente a partir del próximo 13 de febrero.
Fuente: EFE.


