Casos raros en medicina no abundan. Pero uno que ocurrió en Inglaterra promete meterse en las tapas de diarios. Es que Beverly Robson descubrió en enero que estaba embarazada, pero mientras esperaba ese bebé sorpresivamente volvió a ovular y ese óvulo fue fecundado.
Ahora, acaban de nacer dos nenas, que se encuentran en buen estado de salud. Sin embargo, no son mellizas sino apenas hermanas.
"En 30 años, sólo vi una vez un caso como éste", dijo Bob Aitken, director del Memorial Hospital en Darlington, donde nacieron las bebas.
A Beverly, de 32 años y mamá previamente de dos varones, la primera ecografía le mostró un bebé en su útero.
Pero al realizarse una revisión posterior, se le detectó un segundo latido. Según se informó, la mujer volvió a ovular a pesar de estar embarazada, y el óvulo fue fecundado pocas semanas después del anterior.
Los médicos habían advertido a la mujer y a su esposo Craig que presumiblemente perderían al segundo bebé, dado que sus posibilidades de sobrevivir eran muy bajas. Sin embargo, ambas niñas nacieron sanas el pasado 26 de septiembre.


