Alemania está conmocionada ante la aparición este miércoles del cadáver momificado de una recién nacida, el tercero en una semana, y todos de la misma madre.
La fiscalía de Chemnitz ha levantado orden de prisión contra la mujer, de 28 años y en paro, que está siendo interrogada bajo la acusación de homicidio triple, aunque todavía no habría confesado.
La policía descubrió el cuerpo de la recién nacida en un balcón del domicilio de la madre en la localidad de Plauen. El día anterior, había sido hallado otro bebé en la heladera del mismo domicilio.
El primer cadáver apareció envuelto en plástico y en una maleta el jueves pasado. Fue hallado en la despensa de otra vivienda cercana, donde al parecer llevaba cinco años.
Durante un primer interrogatorio, la madre había asegurado que las tres niñas, nacidas en febrero de 2002, enero de 2004 y septiembre de 2005 respectivamente, murieron "de manera repentina" y que la única que nació en un hospital, la encontró muerta en su cama.
Debido a que la autopsia del primer cadáver no reveló pruebas de violencia, la mujer fue liberada este martes del régimen de prisión preventiva en la que se encontraba desde la semana pasada.
Según la fiscalía, la presunta infanticida, que no vivía en un contexto social complicado, tiene otros dos niños, de uno y siete años, ambos del mismo padre y llevaba una vida familiar aparentemente normal.
El caso se produce una semana después de que un tribunal de Erfurt (centro de Alemania) condenara a doce años de prisión a una madre que mató a dos de sus hijos al nacer y metió sus cadáveres en un congelador.
Estos últimos casos, unidos a otros varios de niños desatendidos -el más alarmante una niña de cinco años que murió de sed y desnutrición en casa de sus padres- han desatado la alarma en la Alemania teóricamente próspera.
Fuente: EFE
La fiscalía de Chemnitz ha levantado orden de prisión contra la mujer, de 28 años y en paro, que está siendo interrogada bajo la acusación de homicidio triple, aunque todavía no habría confesado.
La policía descubrió el cuerpo de la recién nacida en un balcón del domicilio de la madre en la localidad de Plauen. El día anterior, había sido hallado otro bebé en la heladera del mismo domicilio.
El primer cadáver apareció envuelto en plástico y en una maleta el jueves pasado. Fue hallado en la despensa de otra vivienda cercana, donde al parecer llevaba cinco años.
Durante un primer interrogatorio, la madre había asegurado que las tres niñas, nacidas en febrero de 2002, enero de 2004 y septiembre de 2005 respectivamente, murieron "de manera repentina" y que la única que nació en un hospital, la encontró muerta en su cama.
Debido a que la autopsia del primer cadáver no reveló pruebas de violencia, la mujer fue liberada este martes del régimen de prisión preventiva en la que se encontraba desde la semana pasada.
Según la fiscalía, la presunta infanticida, que no vivía en un contexto social complicado, tiene otros dos niños, de uno y siete años, ambos del mismo padre y llevaba una vida familiar aparentemente normal.
El caso se produce una semana después de que un tribunal de Erfurt (centro de Alemania) condenara a doce años de prisión a una madre que mató a dos de sus hijos al nacer y metió sus cadáveres en un congelador.
Estos últimos casos, unidos a otros varios de niños desatendidos -el más alarmante una niña de cinco años que murió de sed y desnutrición en casa de sus padres- han desatado la alarma en la Alemania teóricamente próspera.
Fuente: EFE


