La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), dependiente del Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe, confirmo un caso fatal de carbunco o ántrax, un virus letal presente en los animales y trasmisible a los hombres. El ministro Mario Drisun lanzó la alerta y recordó las recomendaciones para evitar el contagio.
Consultada por la periodista Evelin Machain de Radio 2, Drisun explicó que hay zonas del territorio santafesino donde la presencia del virus –también llamado “grano negro”– es más fuerte que en otras. Con todo, aconsejó siempre, evitar los alimentos cuya procedencia se desconozca, sobre todo la carne picada, chorizos y milanesas.
Y es que la forma de contagio más común es a través de la ingesta de carne contaminada, proveniente de animales enfermos o sus despojos. La patología comienza con una violenta gastroenteritis con vómitos y deposiciones hemorrágicas.
Por tal motivo, la Assal envió una advertencia a la población en el mismo sentido que Drisun: a adquirir y consumir carnes y derivados provenientes de establecimientos y lugares seguros.
Qué es el ántrax y cómo se contagia
El grano negro es una enfermedad virulenta y contagiosa frecuente y mortífera en el ganado lanar, vacuno, cabrío y a veces en el caballar, trasmisible al hombre.
Su causa es una bacteria llamada Bacillus anthracis, que se encuentra en animales enfermos o muertos. También prolifera en los suelos contaminados por los excrementos y secreciones animales, donde incluso puede resistir activa 50 años.
“Cuando la bacteria se expone al oxígeno del aire, forma esporas que son muy resistentes a los agentes físicos y químicos”, precisaron desde la Assal; por ello, otra forma de contagio es por las vías respiratorias o por el tacto.
En el primer caso, se contrae por inhalación de esporas y al principio la sintomatología es leve y semejante a la de una infección común pero después de unos 3 a 5 días, el cuadro se agudiza y el paciente puede entrar en un shock letal.
En tanto en el caso del contagio cutáneo, en la parte expuesta de la piel aparece una lesión que evoluciona hacia la formación de una escara negra y deprimida y si el paciente no es tratado, la infección puede progresar hasta producir septicemia y la muerte.


